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martes, 2 de septiembre de 2008

Todos... a 10 años del asesinato de Claudia Lopez‏



A 10 años del asesinato de estado
Una Aclaración Necesaria.


Claudia Lopez Tu danza Rebelde perdura en nuestros Corazones



Claudia López, estudiante de danza del grupo Espiral de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, muerta un 11 de septiembre del año 1998 en la Población La Pincoya de un balazo en la espalda.
La Familia que le prestó los primeros auxilios a la Claudia se sorprendió al ver que la persona tendida frente a su casa era una mujer. "Parecía un pajarito" nos dicen con tristeza. Ese día como todos los 11 de septiembre se habían levantado numerosas barricadas en avenida Recoleta y una turba de pobladores había atacado la comisaría del sector.
Mientras el grupo de Claudia se había devuelto de su retirada a realizar el ultimo ataque, unas bengalas lanzadas por carabineros iluminaron el cielo al mismo tiempo que los efectivos policiales se dirigieron por Recoleta en dirección al Sur emboscando al grupo de Claudia cuando estos trataban de huir del accionar policial.
Una ráfaga de sub ametralladora fue disparada barriendo el grupo de muchachos. Una de las balas alcanzó a Claudia. Ella murió tranquila cuentan. Nada se pudo hacer. También ese día se hirieron a dos personas más.
Cuentan los vecinos que la policía limpió el sitio y que dirigió las declaraciones de los testigos a no inculpar a carabineros. Sin embargo, había una prueba muy importante que era un casquillo de bala encontrado por pobladores que fue entregado a un prestigioso abogado de Derechos Humanos de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, el cual se extravió en misteriosas circunstancias.
La investigación judicial en un momento barajo la tesis de que Claudia había muerto por un disparo de uno de sus amigos, versión orquestada por la tercera y el mercurio. Sin embrago, la misma investigación descartó la hipótesis, situación que no fue difundida con la misma cobertura en la prensa .
Hoy a 10 años del asesinato de Claudia López por parte de Carabineros. No hay Responsables . No hay Culpables.
La misma historia. Impunidad como en dictadura. Falsos Enfrentamientos. Mentiras.
En unos días más se cumplirán 9 meses de la muerte de Matías Catrileo por carabineros. Las mismas mentiras se dijeron cuando lo asesinaron, las mismas mentiras de los 119 que se acribillaron por disputas internas, las mismas mentiras de los Hermanos Vergara, las mismas mentiras de estos 35 años de dictadura del capital. mas info y acto:
http://santiago.indymedia.org/news/2008/08/81770.php
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viernes, 2 de mayo de 2008

Primero de mayo en Berlin



Esta es una resena de lo que sucede cada primero de mayo en el barrio berlinés de Kreuzberg, si bien la fecha de este documento data del anio 2004 creemos que la lectura de este es bastante "gráfica" en cuanto a lo que ocurre todos los anios esé emblemático día por las calles e inmediaciones de la Kottbuser Tor. Acompanamos este material con algunos videos que atestiguan el desarollo de las protestas durante los últimos anios.

Fuente: http://www.periodicocnt.org/

Crónica de un compañero de la CNT, emigrado a Alemania por motivos laborales y actualmente afiliado a la FAU-AIT berlinesa, en la cual, a través de la narración de los actos celebrados en dicha ciudad con motivo del 1° de mayo, nos recrea la situación del
movimiento autónomo y alternativo alemán.


Berlín, 1° de mayo

El Inmigrante


Viernes tarde, 30 de abril. Manifestación"Kommunismus, statt Europa"
Las jornadas del tradicional primero de mayo comenzaron con una manifestación en la cualtomaron parte unas 3.000 personas y atravesó el centro de Berlín denunciando la hipocresíade la Europa de los empresarios, enemiga del@s migrantes, nacionalista y excluyente, respuesta al hipócrita circo mediático montado con motivo de la entrada en la UE de numerosos países del este de Europa en el mes de mayo.



Viernes noche. Concierto en el Mauerpark

Como se viene repitiendo desde hace muchosaños, la noche del viernes, en el Mauerpark (Parque del Muro, Berlín Este) albergó un concierto al que acudieron miles de personas. El despliegue policial fue impresionante, incluyendo miles de policías traídos especialmente para la ocasión de todos los rincones deAlemania, tanquetas, camiones "mamut" con agua presión para dispersar manifestaciones e incluso brigadas especiales antiterroristas pertrechadas con equipos antidisturbios.
Al filo de la medianoche, cuando habían concluido todas las actuaciones, la gente se concentró en la Eberswalder Strasse frente a un bloque compuesto por cientos de Bullen (literalmente "toros" en alemán). Después de unos minutos de tensa espera, tras el lanzamiento de unos cuantos petardos y un par de botellasde cerveza, los Bullen comenzaron a cargar.Al cabo de unos minutos hicieron retroceder a la multitud hasta un punto donde confluyen muchas calles y allí la dispersaron. Esto no significó que volviesen a casa, enfrentamientos esporádicos se sucedieron hasta bien entrada la madrugada. Este concierto y los posteriores disturbios son, como viene siendo habitualtodos los años, un ensayo de los enfrentamientos del día siguiente.


Sábado por la mañana. Sindicatos amarillos y Agenda 2010

Como también viene siendo tradicional desde hace años, los sindicatos del poder (DGB e IG-Metall), el PDS (el viejo partido de la dictadura comunista con otro nombre y disfrazado de socialdemócrata) y demás organizaciones políticas (maoístas turcos, kurdos, alemanes portando fotos de Stalin, Mao, Lenin y demás momias, trotskistas de todas las tribus perdidas de Israel, partidos marxistas leninistas, ATTAC y un largo etcétera).

En Alemania la eliminación de la mayoría de las prestaciones sociales tiene su fecha:2010. Todos los partidos políticos, sin excepciones, han diseñado un proyecto llamadoAGENDA 2010 que se llevará a cabo en los próximos años en toda Alemania, se trata de medidas ultraliberales muy agresivas y que ya el 3 de abril provocaron que cientos de miles de personas salieran a la calle a manifestarse: lasdiferencias entre ricos y pobres se van acentuando cada vez más y las condiciones de la clase obrera alemana están empeorando a pasos agigantados, ahora predomina el trabajo precario, los contratos basura, las prácticas no remuneradas, las ETTs y todo un paisaje bastante conocido en España. El discurso de la "crisis", "reformas necesarias" y "flexibilización" se repite hasta la extenuación en los medios y es indignante ver como la DGB (sindicato socialdemócrata con dirigentes en el gobierno), el PDS e incluso los "progresistas"Verdes, toman parte en estas manifestaciones en contra de estas políticas que ellos mismos han aprobado o consentido. Afortunadamente la FAU y diversas plataformas locales integradas por colectivos de barrio autónomos y anarquistas, están intentando plantar cara a estas medidas. Por este motivo la FAU consideró conveniente asistir a dicha manifestación con un bloque rojinegro propio.Los organizadores de la manifestación dieron órdenes explícitas a la policía de no dejarles marchar en dicha manifestación. Otro tanto ocurrió en Hamburgo donde al bloque rojinegro, integrado por unas 4.000 personas, se le prohibió marchar junto a los demás sindicatos.

Sábado por la mañana. Nazis en un barrio ocupa.

Desde hace unos pocos años, los nazis organizan también una marcha que atraviesa el Este de Berlín. A sus eslóganes racistas hay que añadir también otros que son un calco de los colectivos antiautoritarios, llegando incluso a definirse como anticapitalistas. Estos encuentran terreno abonado para sus discursos demagógicos y xenófobos en las deprimidas regiones del Este de Alemania. Sin ir más lejos, en el extremo Este de Berlín, en Marzahn, el NPD llega a alcanzar en torno a un 15

% de los votosen las elecciones locales, junto al 50% de losestalinistas del PDS. Es una situación muy com-plicada, no obstante, y sin minimizar la amenaza nazi, hay que reconocer que los fascistas tienen menos seguidores que en los años 90, son menos militantes, están muy divididos internamente (muchos acusan al NPD de "reformista"), son una minoría marginal y se ven superados en numerosísimas ocasiones por el movimiento antifascista alemán. De cualquier modo, la izquierda radical alemana está demasiado focalizada en el antifascismo, siendo incapaz de articular un movimiento anticapitalista que englobe a resto de la población y trascienda los límites de ese antifascismo.De esta forma, ofensivas tan duras como laAgenda 2010 apenas encuentran una seria respuesta organizada por parte de estos colectivos.

Antifas en Friedrichshain

Friedrichshain es un barrio del Este de Berlín que, poco después de la caída de la RDA, a principios de los 90, se llenó de centros sociales y viviendas okupadas. Después de repeler durísimos asaltos de la policía y agresiones nazis, conquistaron la propiedad de dichos edificios. La marcha nazi pretendía cruzar esta zona, de ahí la importancia de la contramanifestación antifa. A pesar de los intentos de la policía de proteger la marcha, barricadas, adoquines, coches ardiendo cortando la calle y3.500 manifestantes, obligaron a los nazis avolver por donde habían venido después de no haber realizado ni una tercera parte del recorrido previsto. Sólo gracias a la protección policial regresaron a sus casas ilesos. Se estima que acudieron 3.000 fascistas, la mayoríade ellos de fuera de Berlín, porque en Berlín no suman ni de lejos esa cifra.


Sábado 16:00h. Primero de mayoRevolucionario

A esa hora partió de Potsdamer Platz en dirección Kreuzberg una manifestación en la que toma-ron parte unas 4.000 personas pertenecientes a todos los colectivos anarquistas y autónomos de Berlín. La FAU asistió con un notable bloque.
Además de esta manifestación se llevó a cabo otra con todos los partidos maoístas, marxistas-leninistas y estalinistas. Turcos, alemanes y kurdos cruzaron el carismático barrio de Kreuzberg (barrio alternativo, mayoritariamente turco, punto fuerte del movimiento autónomo de Berlín Occidental durante los años 80) portando en procesión los tradicionales retratos de Lenin, Stalin, Mao, etc.



Street Fighting

Todos estos acontecimientos hasta ahora enumerados (excepto la manifestación Kommunis-mus, statt Europa y el intento de la FAU de formar un bloque anticapitalista en la manifestación de los sindicatos oficiales) se reproducen año tras año, exactamente igual, de una forma que podría denominarse ritual. Pero,¿cómo empezó todo?
Fue en el año 87 cuando, de forma inesperada, a un bloque de okupas y "Autonomen"que estaban resistiendo los asaltos de la policía con sus cascos de moto, palos, adoquines, molotovs y barricadas, se les sumaron los jóvenes turcos del barrio. Esto se repitió de forma espontánea, desorganizada al principio, hasta convertirse en un ritual que se viene repitiendo desde hace 17 años, transformándose en un espectáculo en el que tanto la policía como l@s manifestantes representan los mismos papeles de la misma obra, a las mimas horas, por las mismas calles y en los mismos escenarios.
La policía alemana actúa de una forma distinta a la española. Las cargas se realizan acom-pañadas de gases lacrimógenos y chorros de agua a presión en lugar de pelotazos de goma(práctica prohibida tanto en Alemania como en la mayoría del resto Europa). Después los Bullen corren, haciendo honor a su nombre de "toros", a lo largo de la calle ignorando generalmente a la gente que se agolpa contra las paredes o entra en los portales de las casas laterales. El juego transcurre como los San Fermines, correr y saber hacerse a un lado cuando es oportuno. Los Bullen, al final de la noche, están reventados de tanto correr y ofrecen un espectáculo patético chorreando de sudor.
Cuando el grueso de los manifestantes está más o menos disperso, secciones de 20 policías pasean como legionarios romanos deteniendo de una forma brutal y, sólo aparentemente, arbitraria a determinadas personas. En realidad estas brigadas identifican determinados mani-festantes gracias a los videos grabados previamente y, después, rastrean la zona hasta que localizan a algún/a "sospechos@". Si bien, al contrario que la policía española, no tienen autorización para romper las cabezas de toda la gente que encuentran a su paso, no les van a la zaga en cuanto a brutalidad. Amnistía Internacional ha publicado recientemente un informe sobre brutalidad policial y agresiones racistas por parte de los mismos que ha levantado ampollas internacionalmente. Muchos son votantes, simpatizantes e incluso militantes de grupos fascistas.

En estos "disturbios", a diferencia de los años 80, destaca una masa mayoritaria de curios@s, turistas tomando fotos y grabaciones.... El carácter político y espontáneo de estos enfrenta-mientos desaparece, y está granjeándose la enemistad de much@s vecin@s en un barrio predominantemente obrero e inmigrante. La importancia del 1º de mayo parece radicar en que es la única ocasión de todo el año en la cual se producen fuertes enfrentamientos abiertos con la policía. Es "la ocasión especial" del año. El resto del año el nivel de tolerancia policial es cero.
Desde hace bastantes años hay un debate interno dentro del movimiento juzgando si estos enfrentamientos son oportunos, su finalidad,los beneficios políticos que se obtienen, etc.

Muchos son los puntos de vista sobre lo que sucede en Berlín el 1º de mayo, pero sea como fuere, en Berlín existe un movimiento bastante fuerte y asentadas instituciones alternativas que escapan al control del Estado.

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martes, 29 de abril de 2008

GRITOS DE PAPEL Subculturas fanzines y publicaciones independientes en Bolivia (por huascar rodríguez garcia)

GRITOS DE PAPEL
Subculturas fanzines y publicaciones independientes en Bolivia



huascar rodríguez garcia


Exordio
El brevísimo ensayo que sigue a continuación pretende ser un acercamiento “teórico-conceptual” que puede ser utilizado −o no−, para futuras investigaciones acerca de los fanzines, las subculturas y el rokerismo en Bolivia.


Fanaticos rokeristas


"Estamos condenados a inventarnos una máscara, y después, a descubrir que esa máscara es nuestro verdadero rostro."
Octavio Paz.


Los “fanzines” pueden ser definidos como aquellas publicaciones independientes −hechas generalmente por jóvenes−, realizadas usualmente en collage y reproducidas en fotocopia, cuyos contenidos pueden ir desde la poesía y la pornografía, hasta noticias de bandas rokeristas1 o literatura e información política radical. El vocablo inglés fanzine significa literalmente “revista de un fan”: fan (fanático) y zine (revista). Sus orígenes pueden rastrearse en la década de los 60 (con el movimiento hippie) y más intensamente en los 70, cuando jóvenes rokeristas norteamericanos y europeos se encontraban hartos de que las principales revistas comerciales (magazines) de música rock, restringían la información de sus ídolos musicales, por lo cual grupos de aficionados empezaron espontáneamente a realizar sus propias publicaciones para difundir puntos de vista particulares de tal o cual banda o concierto, escogiendo libremente sus fotos e información favorita que las grandes revistas comerciales no ponían en sus páginas. Diríase entonces que los fanzines son expresiones espontáneas en papel, de subculturas2 por lo general −pero no siempre− rokeristas y juveniles. No necesitan gran presupuesto ni una inmensa estructura, pues para estas publicaciones es más importante llegar al lector de forma directa que tener tapas a todo color o posters desplegables.
También es menester mencionar que existe una ilimitada variedad de tipos de fanzines: los estrictamente musicales (metaleros, punks, etc.), los político-musicales, los literarios, los de comics, los personales (una especie de diarios con poemas o referencias personales únicamente entendibles en su totalidad para los propios autores) y un largo etcétera.
Es en la década de los 80 cuando se da un auge de los fanzines promovido e incentivado por fanzinerosos del primer mundo, quienes crearon a nivel mundial una dilatada red de intercambio y distribución de estas publicaciones vía correo postal. Dicha red abarcaba regiones tan remotas como Afganistán, Australia, Japón o Singapur, e intentaba superar la mediación del arte como mercancía. No obstante estos intentos conservaron las estructuras mediadas de la comunicación postal, y por tanto no lograron superar el aislamiento de los participantes de la red que se mantenían literalmente fuera de contacto. Añádase a esto que para los participantes del tercer mundo se hacía cada vez más difícil estar al tanto con los reenvíos de cartas y fanzines para la red, debido principalmente a los precios siempre más elevados en el uso del correo, por lo que el número de rip-offs3 fue creciendo extraordinariamente con el paso del tiempo. Finalmente la proliferación del uso masivo de internet convirtió obsoleta y anacrónica aquella red mundial de intercambio de fanzines, lo cual sin embargo no significó de ninguna manera la extinción de estos.


Fanzines en Bolivia


Durante la primera mitad de los 90 varios jóvenes del país participaron activamente en la todavía por entonces existente red mundial de intercambio postal de fanzines: Oruro, Cochabamba, Sucre, Tarija y La Paz principalmente. Hasta donde tengo entendido el primer fanzine −en el sentido literal del término− de Bolivia, vió la luz en La Paz entre 1990-92.
En Cochabamba el primero en aparecer se llamaba “Insultos” y salió en marzo de 19934. Esta publicación rokerista y poco creativa incluía entrevistas a bandas locales de música, propaganda anarquista y algunos toques nacionalistas. Posteriormente aparecieron varias más, muchas de las cuales han desaparecido para siempre y resultaría imposible conseguirlas hoy: El Gallo Loko, AlternativA, Monte de Venus, Kolores…. Actualmente existe una profusa cantidad de publicaciones independientes que circulan de forma harto restringida y de mano en mano en la ciudad: El Monstruo, Ánimo, Carcomiendo, Ula-ula…….. Conseguirlas y comentarlas todas resultaría algo tan moroso como inútil, sobretodo porque un aspecto importantísimo de algunas de estas manifestaciones subculturales está referido a la desaparición.



La voluntad de poder como desaparición


"La tierra sigue a disposición de las almas grandes. Aún hay muchos asientos vacíos para los que están solos −aislados o en pareja−, en los que sopla la brisa perfumada de mares silenciosos. Aún hay una vida libre a disposición de las almas grandes. Quien posee poco no corre el riesgo de que le posean a él. ¡Alabada sea esa pobreza sencilla! Donde acaba el Estado empieza el hombre que no está de más, la canción de quien es necesario, la melodía única e insustituible."
Friedrich Nietzsche.


Ciertamente al estar vinculado a la idea de “fánatico” de algo, el término fanzine tiene una connotación un tanto molesta. Muchas de las personas que a veces publicamos revistas en fotocopia no nos identificamos en lo absoluto con el término “fan”, por lo cual de aquí en adelante llamaré a estas revistas subterráneas simplemente como PIs (Publicaciones Independientes). Ahora bien, también es cierto que muchas de estas publicaciones merecen nomás recibir el nombre de fanzines, ya que no son más que una absurda y aburrida acumulación pueril de irrelevantes fanatismos acríticos de todo tipo. Así que ahora hablaré solamente de aquellas PIs que son parte de una estrategia de desaparición. Pero antes de ello voy a aclarar lacónicamente un par de conceptos útiles para la reflexión.


El término voluntad de poder fue al parecer utilizado inicialmente por Nietzsche, y está referido no a la búsqueda y ejercicio del poder en sí5. Ni el poder es un objeto ni la voluntad quiere objeto alguno; lo que quiere es afirmarse a sí misma: voluntad de poder es sobre todo voluntad de vida −de deseo dirá Deleuze, de suerte dirá Bataille. Esta voluntad es la fuerza de desear y de destruir los valores establecidos para crear otros nuevos y distintos. Diríase que la voluntad de poder es como un niño que juega y ríe afirmando su inocencia y su alegría al destruir valores reactivos, viles y bajos que sojuzgan la vida. Ahora bien, el concepto de voluntad de poder como desaparición es un término creado por Hakim Bey6 y se refiere a la praxis conciente y secreta −aquí y ahora−, de cualquier actividad no mediada por el espectáculo, las instituciones o las normas, y desarrollada en ciertas áreas o territorios −físicos o psíquicos− ocupados clandestinamente. Estos lugares, que pueden ser llamados zonas autónomas temporales o TAZs7, son regiones de duración efímera y regidas únicamente por el deseo. Es en este aspecto perecedero de tales zonas donde radica su eficacia en tanto lugares libres, ya que se desvanecen antes de que la autoridad las aplaste, y se reconstituyen en cualquier otro espacio y tiempo. Las TAZs están además cubiertas por un manto protector de invisibilidad que permite la realización de cualquier propósito subversivo, ilegal o peligrosamente marginal. Dicho manto de invisibilidad se dejará caer sólo en el caso extremo de una confrontación final con la dominación y sus agentes. Pero hasta mientras, la TAZ provee la clase de intensificación asociada con la revuelta sin conducir necesariamente a su violencia y sacrificio; es más, en realidad elude, en la medida de sus posibilidades, el fútil martirio de la confrontación violenta y directa. Se trata de un ataque contra las estructuras de control, esencialmente contra las ideas, cuyo objetivo es dotarse de espacios con capacidad de permanecer ignorados, “invisibles”. Como advertirá el lector atento, la voluntad de poder como desaparición no significa una “renuncia a la lucha”; significa simplemente la búsqueda de la realización furtiva del deseo: no todos tienen que enterarse de todo. Este aspecto secreto de la voluntad de poder como desaparición tiene un objetivo táctico únicamente, y puede tener múltiples aplicaciones en la vida cotidiana, el sexo, el arte, la fiesta o la política.


Pero volviendo al tema que nos ocupa y del que me alejé no recuerdo bien cómo, debo mencionar que las PIs nacen y circulan fundamentalmente a nivel de TAZs, es decir que no buscan un reconocimiento tácito de nadie, no son producidas a nivel masivo ni para un consumo generalizado, y se desarrollan por lo general sólo con fines lúdicos. Las PIs de este tipo valoran la creación estética en tanto que las obras sean únicas e irrepetibles tal como planteaba también Antonin Artaud. En esta línea hay algunas PIs que llevan esta idea a un nivel más radical todavía: me refiero a las PITO (Publicaciones Independientes Totalmente Ocultadas u olvidadas), publicaciones que intentan llevar al máximo el inmediatismo −es decir la no mediación−, y buscan ser coronadas con los laureles del olvido. De hecho algunas PITOs no son nunca publicadas ni fotocopiadas, sólo existen los originales para ser degustados únicamente en los círculos de las TAZs.


Como podrá observarse, tanto las PIs como las PITOs, pueden considerarse como algunas de las expresiones subterráneas y literarias −o anti-literarias− más radicales que en los últimos años han proliferado en varias ciudades del país.


Con todo, los fanzines, las PIs y las PITOs, son −o pueden ser en tanto voluntad de poder como desaparición−, en definitiva, una respuesta creativa de los pequeños y efímeros grupos de afinidad subcultural con estructuras rizomáticas −subterráneas y descentralizadas−, ante la sociedad y sus valores ficticios que someten a los jóvenes a una cada vez más asfixiante desespacialización8. Todo lo anteriormente dicho me lleva a pensar que estos dispersos, veleidosos, fragmentados, variopintos y deleznablemente conectados grupos de afinidad, encuentran así en la escritura, el dibujo y el collage, formas efectivas de comunicación y ruptura del orden: una ruptura intuitiva, capaz de abrir puertas discontínuas y túneles secretos en medio de la oscurecida luz crepuscular de cadavérica palidez que el mundo actual nos ofrece.


Cochabamba, carnaval del 2005.


1Para los no iniciados son necesarias algunas aclaraciones. El caprichoso neologismo denominado “rokerismo”, está referido al conjunto de actitudes y discursos vinculados con la música rock −en sus infinitos subgéneros−, el cual es capaz de crear espontáneamente en sus adeptos una sensación e ilusión de pertenencia a “algo”. Esto es que el rokerismo crea en sus aficionados un sentimiento de adhesión a una identidad colectiva subcultural; identidad que busca principalmente −pero no siempre ni de igual forma en todos−, un reconocimiento simbólico de prestigio ante el resto de los rokeristas y de la sociedad en su conjunto. Este capital simbólico que los agentes del rokerismo buscan implícitamente puede adquirirse a través de lo que llamo el saber rokerista, es decir, un grupo de conocimientos sobre el rokerismo universal y local, sus tendencias, historias, etcétera. Tal prestigio y búsqueda de reconocimiento también se da en la conformación de bandas musicales. Ahora bien, por supuesto que el rokerismo no busca solamente el prestigio o el capital simbólico, tales aspectos son tan sólo algunas de sus características. El rokerismo es básicamente una suerte de pasión musical −a veces desenfrenada−, que se autosatisface por sí misma y que es susceptible de ser utilizada y manipulada por el capital; razón por la que sería un error considerar a todas las expresiones rokeristas como un paradigma ideal y romántico que siempre ataca a lo social-instituido, ya que muchas de estas manifestaciones juveniles se revuelcan en la vacuidad espectacular del consumismo, sino en actitudes reaccionarias o cercanas al fascismo en algunos casos.
2 Digo subcultura porque el término me parece más adecuado que contracultura. El primero está referido a aquel grupo de saberes, prácticas, códigos y expresiones culturales que perviven y se desarrollan concientemente “debajo” de la cultura oficial, institucional y dominante −estatal, religiosa, moral, etc.−. Esta “subterraneidad” hace que las subculturas generalmente busquen la desaparición (por ejemplo los grupos que usan psicotrópicos, los cultos secretos o los que realizan actividades subversivas o peligrosamente marginales). La contracultura en cambio se refiere a aquellas expresiones rebeldes que persiguen el enfrentamiento: buscan mostrarse, oponerse y trascender la cultura institucional (como algunos de los primeros hippies por ejemplo). Estos conceptos sin embargo, no son rígidos y puede ser que en determinados grupos o circunstancias se entrecrucen.
3 Sinónimo de estafador en la jerga fanzinerosa de los 80. Término con el que se designaba a las personas que habiendo recibido cartas y fanzines del exterior, no se tomaban la molestia de retribuir la gentileza enviando a la vez alguna producción de sus propios países. También se daban los casos de gente que distribuía volantes anunciando tal o cual fanzine inexistente para recibir algún regalo de intercambio gratis sin responder ni enviar nada a cambio.
4 Los antecedentes de las publicaciones independientes en Cochabamba pueden rastrearse desde fines de la década de los 80. Cuando hablo del primer fanzine de la ciudad, me refiero a la primera publicación que se autodefinió con este epíteto generalmente vinculado al rokerismo.
5 Al concepto voluntad de poder algunos le atribuyen también un sentido esotérico: sería la fuerza inmanente de cada ser mediante la cual se podrían conseguir prodigios. Véase al respecto Jean Michel Pedrazzani. El ocultismo. Bruguera. Barcelona. 1977. pp. 41-57.
6 Hakim Bey es un oscuro filósofo underground inventor del anarquismo ontológico.
7 En inglés Temporary Autonomous Zone, cuya abreviación sería TAZ. Es otro concepto de Bey. Véase de este autor La Zona Temporalmente Autónoma. Fetiche. Cochabamba. 2004.
8 Debe añadirse a esto que tales grupos de afinidad no forman un “movimiento” en sí, pese a que en el pasado algunos intentaron crearlo.


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martes, 1 de abril de 2008

Tres usos de la "mitología" andina: Wiracocha-Tunupa, la no explotación del Cerro Rico de Potosí y Tata Santiago. (Waskar Rodriguez)



Tenemos el agrado de presentar para ustedes este trabajo de investigación realizado por Waskar Rodriguez que ve la luz "pública" en el blog de la radio perdida, esperamos que este aporte genere intercambio, debate, flujos y reflujos respecto a sus postulados. Agradecemos la confianza y el trabajo de Waskar.

"El punto de partida es que la noción de “mito”, en sus distintas acepciones, es una invención occidental, y por tanto la “mitología” amerindia sería el resultado de un artificio colonial creado inicialmente por los primeros recolectores de relatos indígenas, es decir, por los primeros cronistas españoles ..."


(haz click en la izquierda para ver el documento en tamano completo. Tambien puedes bajarlo, copiarlo y citarlo libremente)





















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lunes, 21 de enero de 2008

Las Hijas de Puta y la última danza de guerra.





HOMENAJE A LAS HIJAS DE PUTA...


Ellas, las hijas de puta.
Las hembras de las lunas rebeldes de la intemperie oscura, y de los soles tórridos calcinantes del yugo.
Ellas las odiadas, las despreciadas, las olvidadas, las negras, las rojas, las asesinadas, las torturadas, las...
Seguirán de frente con sus pechos polvorientos y ametrallados inflamando tus caminos, mostrándote su sexo orgullosamente erguido de guerrillas.
Continuarán explotando, gimiendo demenciales de verdades radicales, inundando los silencios de estas selvas de orgasmos libertarios.
Y ellas seguirán fecundando al mundo de más hijas e hijos de puta,
Y en las calles tomadas con sus cuerpos agirosalados de fusil, para saltarte encima y escupirle la cara a tu cabrona opresión y a tu cafiche sistema...
¡¡porque hoy más que nunca la
LIBERTAD lleva tatuada en la piel a una
hija de puta!!


(extraído de la web de Claudia Lopez Benaiges)


La noche del 11 de Septiembre de 1998, al cumplirse 25 años del golpe fascistaen Chile, nuestra amiga y compañera Claudia López fue asesinada por los pacos en la población La Pincoya de la capital, junto a un jóven poblador. Las balas criminales le perforaron la espalda, y fueron disparadas por los cerdos del gobierno de la Concertación. El mismo gobierno que asesinó a Ariel Antonioletti y a los compañeros de Apoquindo, mató a Claudia y meses después mató a tiro al estudiante Daniel Menco. Claudia no estaba paseando esa noche, luchaba en las barricadas callejeras, como lo había hecho en los días previos en la resistencia estudiantil.
Claudia, tu muerte fue un duro golpe para tus amigos, tu familia y para toda la juventud encapuchada, pero seguimos luchando y nunca te olvidaremos.
Los hombres y mujeres conscientes no te olvidaremos.
Los presos políticos no te olvidaremos.
Tú u cada uno de los caídos están en nuestros lienzos, en los panfletos, en las barricadas que encendemos, en cada acto que organizamos.
De nosotros depende que la impunidad y los asesinos no la saquen tan barata.
Compañera y amiga chica Claudia:
¡Nuestra Justicia será la venganza!
¡El mejor homenaje a los caídos es continuar la resistencia y la lucha callejera!

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miércoles, 26 de diciembre de 2007

Registros sonoros del Octubre Negro (Bolivia 2003)

Hemos subido este compilado de audio registrado por distintas fuentes durante el llamado "Octubre Negro" vivido por los bolivianos el anho 2003 y que tuvo como saldo la muerte de más de 70 personas y la renuncia del entonces presidente Gonzalo Sanchez de Lozada. Esperamos que este registro sirva para conservar la memoria de uno de los episodios más dolorosos de la reciente historia nacional. El documento puede ser citado, copiado y difundido libremente. Anadimos además un extracto del texto de Sergio Cáceres para contextualizar el material para la gente que no esté familirizada con los acontecimientos.

Memoria y justicia por todos los caídos en manos de la violencia represiva del gobierno de Sanchez de Lozada.


Historia de la masacre de octubre en Bolivia
Movilización popular echó a Gonzalo Sanchez de Lozada
por Sergio Cáceres*
(Tomado de http://www.voltairenet.org/article120443.html)

El viernes 17 de octubre, al final de la tarde, Gonzalo Sánchez de Lozada huía de Bolivia dejando tras de sí más de 70 muertos y centenares de heridos y mutilados. Al no tener valor para enfrentar a la población y presentar su renuncia en el Congreso, a tiempo de escapar mandó una carta que fue leída en medio de silbatinas y feroces discusiones en el Palacio Legislativo. Posteriormente, asumió la presidencia Carlos D. Mesa, quien hasta ese día fuera su vicepresidente. Así se cerró uno de los episodios más trágicos que tuvo que vivir Bolivia desde su retorno a la democracia en 1982.
El fin del mandato de Gonzalo Sánchez de Lozada, quien debía gobernar hasta agosto de 2007, fue precipitado por un paro cívico-vecinal organizado en la ciudad de El Alto (muy próxima a La Paz, la sede de gobierno), que comenzó el 8 de octubre, en rechazo a las intenciones del gobierno de vender el gas natural a EEUU y México. Sánchez de Lozada, lejos de atender esta demanda popular, ordenó al ejército reprimir duramente todas estas movilizaciones.

La brutalidad con que el gobierno reprimía en El Alto devino en una masacre cuya cifra de muertos y heridos se incrementaba día tras día de manera escalofriante. Para el 15 de octubre, lo que había comenzado como una movilización vecinal en la ciudad más joven y más pobre de Bolivia, se convirtió en una rebelión nacional que exigía la renuncia inmediata del presidente. Bloqueos de caminos, manifestaciones y huelgas convulsionaban al país que comenzaba a sufrir los rigores de la movilización. Los mercados desabastecidos dejaron en zozobra a una población que poco a poco se fue sumando a las movilizaciones. Las organizaciones que salían a las calles eran la Central Obrera Boliviana, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, las Coordinadoras del Agua y del Gas, el movimiento cocalero, estudiantes universitarios, pero sobre todo el pueblo en general, los vecinos que salían a luchar organizándose en sus barrios.

Por toda respuesta, el gobierno intentaba confundir a la población declarando que todavía no existía proyecto para vender el recurso natural, mientras sumía al país en una escalada de terror que sólo se había visto en las más cruentas dictaduras : Atentados contra radioemisoras que difundían información sobre la masacre ; secuestros indiscriminados ; amenazas de muerte a periodistas y activistas de derechos humanos ; periódicos confiscados ; calles militarizadas ; masacres. Así vivió Bolivia los últimos días del régimen Sánchez de Lozada.


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martes, 20 de noviembre de 2007

Los destructores de máquinas (un homenaje a los luditas)







Los destructores de máquinas

Por Cristian Ferrer








Pocos se acuerdan de los luditas ingleses, aquellos tipos, hoy tildados de absurdos y retardatarios, que en tiempos de la Revolución Industrial reaccionaron contra la explotación laboral o la modernidad, destrozando telares y otras máquinas maravillosas. Durante dos años la rebelión de los luditas se extendió por el centro de Inglaterra.
Fueron perseguidos por un ejército de diez mil hombres. Suficiente ya como para recordarlos. Este ensayo pertenece al libro Cabezas de tormenta, de Cristian Ferrer, publicado por Ediciones Libertarias. Además de recomendar efusivamente su lectura, agradecemos a los compañeros la gentileza de autorizarnos la reproducción de este trabajo.

EL CÓDIGO SANGRIENTO

Desde muy antiguo la horca ha sido un castigo ignominioso. Si se medita sobre su familiaridad estructural con la picota comprendemos por qué está ubicada en el escalón más alto reservado a la denigración de una persona. A ella sólo accedían los bajos estratos delincuentes o refractarios: a quien no plegaba las rodillas se le doblaba la cerviz por la fuerza. Algunos ajusticiados famosos de la época moderna fueron mártires: a Parsons, Spies y a sus compañeros de patíbulo los recordamos tenuemente cada 1º de Mayo. Pero pocos recuerdan el nombre de James Towle, quien en 1816 fue el último “destructor de máquinas” a quien se le quebró la nuca. Cayó por el pozo de la horca gritando un himno ludita hasta que sus cuerdas vocales se cerraron en un solo nudo.

Un cortejo fúnebre de tres mil personas entonó el final del himno en su lugar, a capella. Tres años antes, en catorce cadalsos alineados se habían balanceado otros tantos acusados de practicar el “ludismo”, apodo de un nuevo crimen recientemente legislado.

Por aquel tiempo existían decenas de delitos tipificados cuyos autores entraban al reino de los cielos pasando por el ojo de una soga. Por asesinato, por adulterio,por robo, por blasfemia, por disidencia política, muchos eran los actos por lo cuales podía perderse el hilo de la vida. En 1830 a un niño de sólo nueve años se lo ahorcó por haber robado unas tizas de colores, y así hasta 1870 cuando un decreto humanitario acomodó todos ellos en cuatro categorías. A las duras leyes que a todos contemplaban se las conoció como The Bloody Code.

Pero el ludismo se constituyó en un insólito delito capital: desde 1812, maltratar una máquina en Inglaterra costaría el pellejo.

En verdad pocos recuerdan a los luditas, a los “ludds”, título con el que se reconocían entre ellos. De vez en cuando, estampas de aquella sublevación popular que se hiciera famosa a causa de la destrucción de máquinas han sido retomadas por tecnócratas neoliberales o por historiadores progresistas y exhibidas como muestra ejemplar del absurdo político: “reivindicaciones reaccionarias”, “etapa artesanal de la conciencia laboralista”, “revuelta obrera textil empañada por tintes campesinos”. En fin, nada que se acerque a la verdad.

Unos y otros se han repartido en partes alícuotas la condena del movimiento ludita, rechazo que en el primer caso es interesada y en el segundo fruto de la ignorancia y el prejuicio.

La imagen de los luditas transmitida por diestra y siniestra es la de una tumultuosa horda simiesca de pseudocampesinos iracundos que golpean y aplastan las flores de hierro donde libaban las abejas del progreso. En suma: el cartel rutero que señala el linde de la última rebelión medieval. Allá, una paleontología; aquí un bestiario.

Todo comenzó un 12 de abril de 1811. Durante la noche, trescientos cincuenta hombres, mujeres y niños arremetieron contra una fábrica de hilados de Nottinghamshire, destruyendo los grandes telares a golpes de maza y prendiendo fuego a las instalaciones. Lo que allí ocurrió pronto sería folklore popular. La fábrica pertenecía a William Cartwright, fabricante de hilados de mala calidad pero pertrechado de nueva maquinaria. La fábrica, en sí misma, era por aquellos años un hongo nuevo en el paisaje: lo habitual era el trabajo cumplido en pequeños talleres. Otros setenta telares fueron destrozados esa misma noche en otros pueblos de las cercanías. El incendio y el haz de mazas se desplazó luego hacia los condados vecinos de Derby, Lancashire y York, corazón de la Inglaterra de principios del siglo XIX y centro de gravedad de la Revolución Industrial.

El reguero que había partido del pueblo de Arnold se expandió sin control por el centro de Inglaterra durante dos años, perseguido por un ejército de diez mil soldados al mando del general Thomas Maitland. ¿Diez mil soldados? Wellington mandaba sobre bastantes menos cuando inició sus movimientos contra Napoleón desde Portugal. ¿Más que contra Francia?

Tiene sentido: Francia estaba en el aire de las inmediaciones y de las intimidaciones; pero no era la Francia napoleónica el fantasma que recorría la corte inglesa, sino la asamblearia. Sólo un cuarto de siglo había corrido desde el Año I de la Revolución. Diez mil soldados.

El número es índice de lo muy difícil que fue acabar con los luditas. Quizá porque los miembros del movimiento se confundían con la comunidad. En un doble sentido: contaban con el apoyo de la población, eran la población.

Maitland y sus soldados buscaron desesperadamente a Ned Ludd, su líder. Pero no lo encontraron. Jamás podrían haberlo encontrado, porque Ned Ludd nunca existió: fue un nombre propio pergeñado por los pobladores para despistar a Maitland. Otros líderes que firmaron cartas burlonas, amenazantes o peticiones se apellidaban “Mr. Pistol”, “Lady Ludd”, “Peter Plush” (felpa), “General Justice”, “No King”, “King Ludd” y “Joe Firebrand” (el incendiario).

Algún remitente aclaraba que el sello de correos había sido estampado en los cercanos “Bosques de Sherwood”. Una mitología incipiente se superponía a otra más antigua. Los hombres de Maitland se vieron obligadosa recurrir a espías, agentes provocadores e infiltrados, que hasta entonces constituían un recurso poco esencial de la logística utilizada en casos de guerra exterior.

He aquí una reorganización temprana de la fuerza policial, a la cual ahora llamamos “inteligencia”.

Si a los acontecimientos que lograron tener en vilo al reino y al Parlamento se los devoró el incinerador de la historia, es justamente porque el objetivo de los luditas no era político sino social y moral: no querían el poder sino poder desviar la dinámica de la industrialización acelerada.

Una ambición imposible. Apenas quedaron testimonios: algunas canciones, actas de juicios, informes de autoridades militares o de espías, noticias periodísticas, cien mil libras de pérdidas, una sesión del Parlamento dedicada a ellos, poco más. Y los hechos: dos años de lucha social violenta, mil cien máquinas destruidas, un ejército enviado a “pacificar” las regiones sublevadas, cinco o seis fábricas quemadas, quince luditas muertos, trece confinados en Australia, otros catorce ahorcados ante las murallas del castillo de York, y algunos coletazos finales.

¿Por qué sabemos tan poco sobre las intenciones luditas y sobresu organización?

La propia fantasmagoría de Ned Ludd lo explica: aquella fue una sublevación sin líderes, sin organización centralizada, sin libros capitales y con un objetivo quimérico: discutir de igual a igual con los nuevos industriales. Pero ninguna sublevación “espontánea”, ninguna huelga “salvaje”, ningún “estallido” de violencia popular salta de un repollo. Lleva años de incubación, generaciones transmitiéndose una herencia de maltrato, poblaciones enteras macerando saberes de resistencia: a veces, siglos enteros se vierten en un solo día.

La espoleta, generalmente, la saca el adversario. Hacia 1810, el alza de precios, la pérdida de mercados a causa de la guerra y un complot de los nuevos industriales y de los distribuidores de productos textiles de Londres para que éstos no compraran mercadería a los talleres de las pequeñas aldeas textiles encendió la mecha. Por otra parte, las reuniones políticas y la libertad de letra impresa habían sido prohibidas con la excusa de la guerra contra Napoleón, y la ley prohibía emigrar a los tejedores, aunque se estuvieran muriendo de hambre: Inglaterra no debía entregar su expertise al mundo.

Los luditas inventaron una logística de urgencia. Ella abarcaba un sistema de delegados y de correos humanos que recorrían los cuatro condados, juramentos secretos de lealtad, técnicas de camuflaje, centinelas, organizadores de robo de armas en el campamento enemigo, pintadas en las paredes. Y además descollaron en el viejo arte de componer canciones de guerra, a las cuales llamaban himnos.

En uno de los pocos que han sido recopilados puede aún escucharse:

“Ella tiene un brazo

Y aunque sólo tiene uno

Hay magia en ese brazo único

Que crucifica a millones

Destruyamos al Rey Vapor, el Salvaje Moloch”

y en otra:

“Noche tras noche, cuando todo está quieto

Y la luna ya ha cruzado la colina

Marchamos a hacer nuestra voluntad

¡Con hacha, pica y fusil!”

Las mazas que utilizaban los luditas provenían de la fábrica Enoch. Por eso cantaban

“La Gran Enoch irá al frente.

Deténgala quien se atreva,

deténgala quien pueda

Adelante los hombres gallardos ¡Con hacha, pica y fusil!”

La imagen de la maza trascenderá la breve epopeya ludita. En la iconología anarquista de principios de siglo, Hércules sindicalizados suelen estar a punto de aplastar con una gran maza, no ya máquinas, sino al sistema fabril entero.

Todos estos blues de la técnica no deben hacer perder de vista que las autoridades no sólo querían aplastar la sublevación popular, también buscaban impedir la organización de sectas obreras, en una época en la cual solamente los industriales estaban unidos. Carbonarios, conjurados, la Mano Negra de Cádiz, sindicalistas revolucionarios: en el siglo pasado la horca fue la horma para muchas intentonas sediciosas.

“FAIR PLAY”



Ya nadie recuerda lo que significaron en otro tiempo las palabras “precio justo” o “renta decorosa”. Entonces, como ahora, una estrategia de recambio y aceleración tecnológicos y de realineamiento forzado de las poblaciones retorcía los paisajes. Roma se construyó en siete siglos, Manchester y Liverpool en sólo veinte años. Más adelante, en Asia y África se implantarían enclaves en dos semanas. Nadie estaba preparado para un cambio de escala semejante.

La mano invisible del mercado es tactilidad distinta del trato pactado en mercados visibles y a la mano.

El ingreso inconsulto de nueva maquinaria, la evicción semiobligada de las aldeas y su concentración en nuevas ciudades fabriles, la extensión del principio del lucro indiscriminado y el violento descentramiento de las costumbres fueron caldo de cultivo de la rebelión. Pero el lugar común no existió: los luditas no renegaban de toda la tecnología, sino de aquella que representaba un daño moral al común; y su violencia estuvo dirigida no contra las máquinas en sí mismas (obvio: no rompían sus propias y bastante complejas maquinarias) sino contra los símbolos de la nueva economía política triunfante (concentración en fábricas urbanas, maquinaria imposible de adquirir y administrar por las comunidades). Y de todos modos, ni siquiera inventaron la técnica que los hizo famosos: destruir máquinas y atacar la casa del patrón eran tácticas habituales para forzar un aumento de salarios desde hacía cien años al menos.

Muy pronto se sabrá que los nuevos engranajes podían ser aferrados por trabajadores cuyas manos eran inexpertas y sus bolsillos estaban vacíos.

La violencia fue contra las máquinas, pero la sangre corrió primero por cuenta de los fabricantes. En verdad, lo que alarmó de la actividad ludita fue la nueva modalidad simbólica de la violencia. De modo que una consecuencia inevitable de la rebelión fue un mayor ensamblaje entre grandes industriales y administración estatal: es un pacto que ya no se quebrantará.

Los luditas aún nos hacen preguntas: ¿hay límites? ¿Es posible oponerse a la introducción de maquinaria o de procesos laborales cuando éstos son dañinos para la comunidad?

¿Importan las consecuencias sociales de la violencia técnica? ¿Existe un espacio de audición para las opiniones comunitarias? ¿Se pueden discutir las nuevas tecnologías de la “globalización” sobre supuestos morales y no solamente sobre consideraciones estadísticas y planificadoras? ¿La novedad y la velocidad operacional son valores?

A nadie escapará la actualidad de los temas.

Están entre nosotros. Los luditas percibieron agudamente el inicio de la era de la técnica, por eso plantearon el “tema de la maquinaria”, que es menos una cuestión técnica que política y moral. Entonces, los fabricantes y los squires terratenientes acusaban a los luditas del crimen de jacobinismo; hoy los tecnócratas acusan a los críticos del sistema fabril de nostálgicos.

Pero los Ludds sabían que no se estaban enfrentando solamente a codiciosos fabricantes de tejidos sino a la violencia técnica de la fábrica.

Futuro anterior: pensaron la modernidad tecnológica por adelantado.

EPÍLOGOS




El 27 de febrero de 1812 fue un día memorable para la historia del capitalismo, pero también para la crónica de las batallas perdidas. Los pobres violentos son tema parlamentario: habitualmente el temario los contempla únicamente cuando se refrendan y limitan conquistas ya conseguidas de hecho, o cuando se liman algunas aristas excesivas de duros paquetes presupuestarios, pero aún más rutinariamente cuando se debaten medidas ejemplares.

Ese día lord Byron ingresa al Parlamento por primera y última vez. Desde Guy Fawkes, quien se empeñó en volarlo por los aires en el año 1605, nadie se había atrevido a ingresar en la Cámara de los Lores con la intención de contradecirlos. Durante la sesión, presidida por el primer ministro Perceval, se discute la pertinencia del agregado de un inciso faltante de la pena capital, a la cual se conocerá como Framebreaking Bill: la pena de muerte por romper una máquina.

Es Lords vs. Ludds: cien contra uno.

Por aquel entonces Byron trabajaba intensamente en su poema Childe Harold, pero se hizo de un tiempo para visitar las zonas sediciosas a fin de tener una idea propia de la situación. Ya el proyecto de ley había sido aprobado en la Cámara de los Comunes. El futuro primer ministro William Lamb (Guillermo Cordero) votó a favor no sin aconsejar al resto de sus pares hacer lo mismo pues “el miedo a la muerte tiene una influencia poderosa sobre la mente humana”.

Lord Byron intenta una defensa admirable pero inútil. En un pasaje de su discurso, al tiempo que trata a los soldados como un ejército de ocupación, expone el rechazo que habían provocado entre la población:

¡Marchas y contramarchas! ¡De Nottingham a Bulwell, de Bulwell a Banford, de Banford a Mansfield! Y cuando al fin los destacamentos llegaban a destino, con todo el orgullo, la pompa y la circunstancia propia de una guerra gloriosa, lo hacían a tiempo sólo para ser espectadores de lo que había sido hecho, para dar fe de la fuga de los responsables, para recoger fragmentos de máquinas rotas y para volver a sus campamentos ante la mofa hecha por las viejas y el abucheo de los niños.

Y agrega una súplica: “¿Es que no hay ya suficiente sangre en vuestro código legal de modo que sea preciso derramar aún más para que ascienda al cielo y testifique contra ustedes? ¿Y cómo se hará cumplir esta ley? ¿Se colocará una horca en cada pueblo y de cada hombre se hará un espantapájaros?”.

Pero nadie lo apoya. Byron se decide a publicar en un periódico un peligroso poema en cuyos últimos versos se leía:

Algunos vecinos pensaron, sin duda, que era chocante,

Cuando el hambre clama y la pobreza gime, Que la vida sea valuada menos aún que una mercancía

Y la rotura de un armazón conduzca a quebrar los huesos

Si así demostrara ser, espero, por esa señal

(Y quien rehusaría participar de esta esperanza)

Que los esqueletos de los tontos sean los primeros en ser rotos

Quienes, cuando se les pregunta por un remedio, recomiendan una soga.

Quizás lord Byron sintió simpatía por los luditas o quizá -dandy al fin y al cabo- detestaba la codicia de los comerciantes, pero seguramente no llegó a darse cuenta de que la nueva ley representaba, en verdad, el parto simbólico del capitalismo. El resto de su vida Byron vivirá en el Continente. Un poco antes de abandonar Inglaterra publica un verso ocasional en cuyo colofón se leía “Down with all the kings but King Ludd” (“Abajo con todos los reyes, menos con Rey Ludd”).

En enero de 1813 se cuelga a George Mellor, uno de los pocos capitanes luditas que fueron agarrados, y unos pocos meses después es el turno de otros catorce que habían atacado la propiedad de Joseph Ratcliffe, un poderoso industrial. No había antecedentes en Inglaterra de que tantos hubieran sido hospedados por la horca en un solo día. También este número es un índice. El gobierno había ofrecido recompensas suculentas en sus pueblos de origen a cambio de información incriminatoria, pero todos los aldeanos que se presentaron por la retribución dieron información falsa y usaron el dinero para pagar la defensa de los acusados.

No obstante, la posibilidad de un juicio justo estaba fuera de cuestión, a pesar de las endebles pruebas en su contra. Los catorce ajusticiados frente a los muros de York se encaminaron hacia su hora suprema entonando un himno religioso, Behold the Saviour of Mankind.

La mayoría eran metodistas. En cuanto la rebelión se extendió por los cuatro costados de la región textil también se complicó el mosaico de implicados: demócratas seguidores de Tom Paine (llamados “painistas”), religiosos radicales, algunos de los cuales heredaban el espíritu de las sectas exaltadas del siglo anterior -levellers, ranters, southscottians-, incipientes organizadores de Trade Unions (entre los luditas apresados no sólo había tejedores sino todo tipo de oficios), emigrantes irlandeses jacobinos. Siempre ocurre: el internacionalismo es viejo.

Todos los días las ciudades dan de baja a miles y miles de nombres, todos los días se descoyuntan en la memoria las sílabas de incontables apellidos del pasado humano. Sus historias son sacrificadas en oscuros cenotes. Ned Ludd, Lord Byron, Cartwright, Perceval, Mellor, Maitland, Ogden, Hoyle, ningún nombre debe perderse.

El general Maitland fue bien recompensado por sus servicios: se le concedió el título nobiliario de baronet y fue nombrado gobernador de Malta y después comandante en jefe del Mar Mediterráneo y después Alto Comisionado para las Islas Jónicas. Antes de irse del todo, aún tuvo tiempo de aplastar una revolución en Cefalonia.

Perceval, el primer ministro, fue asesinado por un alienado incluso antes de que colgaran al último ludita. William Cartwright continuó con su lucrativa industria y prosperó, y el modelo fabril hizo metástasis. Uno de sus hijos se suicidó nada menos que en el medio del Palacio de Cristal durante la Exposición Mundial de productos industriales de 1851, pero el tronar de la sala de máquinas en movimiento amortiguó el ruido del disparo.

Cuando algunos años después de los acontecimientos murió un espía local -un judas- que se había quedado en las inmediaciones, su tumba fue profanada y el cuerpo exhumado vendido a estudiantes de medicina.

Algunos luditas fueron vistos veinte años más tarde cuando se fundaron en Londres las primeras organizaciones de la clase obrera. Otros que habían sido confinados en tierras raras dejaron alguna huella en Australia y la Polinesia. Itinerarios semejantes pueden ser rastreados después de la Comuna de París y de la Revolución Española de 1936. Pero la mayoría de los pobladores de aquellos cuatro condados parecen haber hecho un pacto de anonimato, refrendación de aquella omertá anterior llamada “Ned Ludd”: en los valles nadie volvió a hablar de su participación en la rebelión. La lección había sido dura y la ley de la tecnología lo era más aún. Quizá de vez en cuando, en alguna taberna, alguna palabra, alguna canción; hilachas que nadie registró. Fueron un aborto de la historia. Nadie aprecia ese tipo de despojos.

VOCES

¿Por qué demorarse en la historia de Ned Ludd y de los destructores de máquinas? Sus actos furiosos sobreviven tenuemente en brevísimas notas al pie de página del gran libro autobiográfico de la humanidad y la consistencia de su historia es anónima, muy frágil y casi absurda, lo que a veces promueve la curiosidad pero las más de las veces el desinterés por lo que no amerita dinastía.

No es éste un siglo para detenerse: el burgués del siglo XIX podía darse el lujo de recrearse lentamente con un folletín, pero las audiencias de este siglo apenas disponen de un par de horas para hojear la programación televisiva. Vivimos en la época de la taquicardia, como sarcásticamente la definió Ezequiel Martínez Estrada.

Remontar el curso de la historia a contracorriente a fin de reposar en el ojo de sus huracanes es tarea que sólo un Orfeo puede arrostrar. Él se abrió paso al mundo de los muertos con melodías que destrabaron cerrojos perfectos. Nosotros solamente podemos guiarnos por los fogonazos espectrales que estallan en viejos libros: soplos agónicos entre harapos lingüísticos. Cualquier otro rastro ya se ha disuelto en los elementos.

Pero si los elementos fueran capaces de articular un lenguaje, entonces podrían devolvernos la memoria guardada de todo aquello que ha circulado por su “cuerpo” (por ejemplo, todos los remos que hendieron al agua en todos los tiempos, o todas las herraduras que pisaron la tierra, y así).

A su turno, el aire devolvería la totalidad de las voces que han sido lanzadas por las bocas de todos los humanos que han existido desde el comienzo de los tiempos.

En verdad, millones son las palabras dichas en cada minuto. Pero ninguna se habría perdido, ni siquiera las de los mudos. Todas ellas habrían quedado registradas en la transparencia atmosférica, cuya relación con la audibilidad humana aún está por investigarse: sería algo así como cuando los dedos de los niños garabatean raudos graffittis o nerviosos corazones en vidrios empañados por el propio aliento.

Si se pudiera traducir ese archivo oral a nuestro lenguaje, entonces todas las cosas dichas volverían en un solo instante componiendo la voz de una runa mayor o la memoria total de la historia. En el viento se han sembrado voces que son conducidas de época en época; y cualquier oído puede cosechar lo que en otros tiempos fue tempestad. El viento es tan buen conductorde las memorias porque lo dicho fue tan necesario como involuntario, o bien porque a veces nos sentimos más cerca de los muertos que de los vivos. De tantas cosas dichas, yo no puedo ni quiero dejar de escuchar lo que Ben, un viejo ludita, les dijo a unos historiadores locales del condado de Derby cincuenta años después de los sucesos:

“Me amarga tanto que los vecinos de hoy en día malinterpreten las cosas que hicimos nosotros, los luditas”.

¿Pero cómo podía alguien, entonces, en plena euforia por el progreso, prestar oídos a las verdades luditas? No había, y no hay aún, audición posible para las profecías de los derrotados.

La queja de Ben constituyó la última palabra del movimiento ludita, a su vez eco apagado del quejido de quienes fueron ahorcados en 1813. Y quizá yo haya escrito todo esto con el único fin de escuchar mejor a Ben.

Me aferro y tiro de su hilillo de voz como lo haría cualquier semejante que recorriera este laberinto.

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viernes, 16 de noviembre de 2007

Superando el Turismo (por Hakim Bey )

Superando el Turismo

por Hakim Bey





En los Viejos Días el turismo no existía. Gitanos, caldereros, y otros verdaderos nómadas, incluso ahora vagan por sus mundos a voluntad, pero nadie pensaría en llamarlos "turistas".

El turismo es una invención del siglo XIX -un periodo de la historia que a veces parece haberse alargado de forma antinatural. En muchos sentidos, aún estamos viviendo en el siglo XIX.

El turista busca Cultura porque en nuestro mundo, la cultura ha desaparecido en el estómago de la cultura del Espectáculo, ha sido derribada y sustituida con el Centro Comercial y el show televisivo. Porque nuestra educación sólo es una preparación para una vida de trabajo y consumo, porque nosotros mismos hemos dejado de crear. A pesar de que los turistas parezcan estar físicamente presentes en la Naturaleza o la Cultura, uno podría considerarles fantasmas encantando ruinas, carentes de toda presencia física. No están realmente ahí, sino que se mueven a través de un paisaje mental, una abstracción ("Naturaleza", "Cultura"), coleccionando imágenes en lugar de experiencia. Demasiado frecuentemente sus vacaciones suceden entre la miseria de otras personas e incluso se añaden a esta.

Hace no mucho, algunas personas fueron asesinadas en Egipto por ser terroristas. He aquí .... el Futuro. Turismo y terrorismo: ¿hay diferencia?

De las tres razones arcaicas para viajar - llamémoslas "guerra", "comercio" y "peregrinaje" -, ¿cuál dio origen al turismo? Algunos responderían automáticamente que peregrinaje. El peregrino va "allí" a ver, y normalmente tras algún souvenir de vuelta; el peregrino saca "tiempo" de la vida diaria; el peregrino tiene objetivos no-materiales. En este sentido, el peregrino prefigura al turista.

Sin embargo, en su viaje el peregrino sufre un deslizamiento de su consciencia, y para el peregrino este deslizamiento es real. El peregrinaje es una forma de iniciación, y una iniciación es la apertura a otras formas de cognición.

Para detectar algo de la verdadera diferencia entre el peregrino y el turista, podemos comparar sus efectos en los lugares que visitan. Los cambios en un lugar -una ciudad, un templo, un bosque- pueden ser sutiles, pero al menos pueden ser observados. El estado del alma puede ser objeto de conjeturas, pero quizá podamos decir algo sobre el estado de lo social.

Lugares de peregrinaje como La Meca pueden servir como grandes bazares para el comercio, e incluso como centros de producción (como la industria de seda de Benares), pero su principal es la "baraka" o "maria". Estas palabras (una árabe, otra polinesia), se traducen como "bendición", pero también conllevan otra serie de significados.

La derviche nómada que duerme en un templo para soñar con un santo muerto (una de la "Gente de las Tumbas") busca iniciación o avance en el camino espiritual; una madre que lleva a su hijo enfermo a Lourdes busca sanación; una mujer sin hijos en Marruecos tiene la esperanza de que el Marabout la haga fértil si ata un andrajo al viejo árbol que crece fuera de la fosa; el viajero a La Meca anhela el mismo centro de la Fé, y cuando las caravanas caen bajo la vista de la Ciudad Santa el hajji grita, "Labbaïka Allabumma!" (¡Estoy aquí, Señor!)

Todos estos motivos se reunen en la palabra baraka, que a veces parecería ser una sustancia palpable, medible en términos de carisma o "suerte" ampliados. El lugar sagrado produce baraka, y el peregrino la coge. Pero la bendición es un producto de la Imaginación: por tanto no importa cuantos peregrinos se la lleven, pues siempre habrá más. De hecho, cuanto más cojan, más bendición producirá el lugar sagrado (ya que un templo popular crece con cada rezo respondido).

Decir que baraka es "imaginario" no es llamarlo "irreal". Es lo suficientemente real para aquellos que lo sienten. Pero los bienes espirituales no siguen las reglas de la oferta y la demanda como lo hacen los bienes materiales. Cuanta más demanda, más oferta. La producción de baraka es infinita.

Como contraste, el turista no desea baraka sino diferencia cultural. El peregrino, podríamos decir, deja el "espacio secular" de la casa y viaja al "espacio sagrado" del templo para experimentar la diferencia entre lo secular y lo sagrado. Pero esta diferencia queda como intangible, sutil, espiritual, invisible a la mirada "profana". La diferencia cultural sin embargo es medible, aparente, visible, material, económica, social.

La imaginación del "primer mundo" capitalista está agotada. No puede imaginar nada distinto. Así que el turista deja el espacio homogéneo del "hogar" para el espacio heterogéneo de los lugares extranjeros, no para recibir una "bendición" sino para admirar lo pintoresco, la mera visión de la diferencia, para ver la diferencia.

El turista consume diferencia.

Sin embargo, la producción de diferencia cultural no es infinita. No es "meramente" imaginaria. Sus raíces parten del lenguaje, el paisaje, la arquitectura, costumbres, olor, sabor. Es muy física. Cuanto más se utiliza o más se coge, menos queda. Lo social puede producir una cierta cantidad de "significado", un acierta cantidad de diferencia. Una vez se ha ido,... se acabó.

Durante los siglos quizá un determinado lugar sagrado atrajo a millones de peregrinos - y aun así de algún modo, a pesar de todo lo que fue observado y admirado y rezado y por muchos souvenirs que se compraran, este lugar retenía su significado. Y ahora, tras 20 o 30 años de turismo, ese significado se ha perdido. ¿Dónde fue? ¿Cómo sucedió esto?

Las verdaderas raíces del turismo no se anclan el peregrinaje (ni en el comercio "justo"), sino en la guerra. Violación y pillaje fueron las formas originales del turismo, o más bien, los primeros turistas siguieron diréctamente a la batalla, como buitres humanos obteniendo del campo de batalla carnaza para un botín imaginario; imágenes.

El turismo se alzó como un síntoma de un Imperialismo que era absoluto - económico, político, y espiritual.

Lo que es realmente increíble es que se hayan asesinado tan pocos turistas. Quizá exista una complicidad secreta entre estos enemigos reflejados. Ambos son personas desplazadas, deprivados de amarras, a la deriva en un mar de imágenes. El acto terrorista existe sólo en la imagen del acto; sin CNN, sólo sobrevive el espasmo de una crueldad sin sentido. El acto turista existe sólo en las imágenes de ese acto, fotos y souvenirs; de otro modo nada permanece excepto las cartas de las compañías de crédito y un residuo de "millas libres" de alguna compañía aérea. El terrorista y el turista son quizá los productos más alienados del capitalismo post-imperial. Un abismo de imágenes los separa de los objetos de su deseo. De alguna extraña forma, son gemelos.

Nada toca relmante la vida del turista. Cada acto del turista está mediado. Cualquiera que haya sido testigo de una falange de americanos o de un autobús de japoneses avanzando sobre alguna ruina o ritual puede darse cuenta de que incluso su mirada colectiva está mediada por el medio del ojo multifacetado de la cámara, y que esa multiplicidad de cámaras, videocámaras, y grabadoras forma un complejo de brillantes placas que se pueden pulsar, que componen su armadura de mediación pura. Nada orgánico penetra este caparazón insectoide que sirve al tiempo como crítico protector y mandíbula predadora, capturando velozmente imágenes, imágenes, imágenes. En su punto más extremo esta mediación toma la forma del tour guiado, donde cada imagen es interpretada por un experto licenciado, un guía de los Muertos, un Virgilio virtual en el Infierno de la falta de significado - un funcionario menor del Discurso Central y su metafísica de la apropiación -, un alcahuete de éxtasis sin carne.

El verdadero lugar del turista no es el lugar de lo exótico, sino el no-lugar (literalmente el espacio utópico) del espacio de la mediana, el espacio de entremedias, el espacio del viaje en sí mismo, la abstracción industrial del aeropuerto, la dimensión de máquina del avión o el autobús.

Así, el turista y el terrorista - estos fantasmas gemelos de los aeropuertos de la abstracción -, sufren un hambre idéntica por lo auténtico. Pero lo auténtico se retira cuando se acercan. Cámaras y armas se encuentran en el camino del momento de amor que es el sueño oculto de todo terrorista y turista. Para su miseria secreta, todo lo que pueden hacer es destruir. El terrorista destruye significado, y el terrorista destruye al turista.

El turismo es la apoteosis y la quintaesencia del "Fetichismo de la Comodidad". Es el definitivo Culto a la Mercancía, la adoración de "bienes" que nunca llegarán, ya que han sido exaltados, alzados a la gloria, deificados, adorados y absorbidos, en el plano de puro espíritu, más allá del hedor de la mortalidad (o la moralidad)

Compras turismo y no obtienes más que imágenes. El turismo, como la Realidad Virtual, es una forma de Gnosis, de odio y trascendencia del cuerpo. El viaje turístico definitivo pertenecerá al ciberespacio, como una cibergnosis.
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jueves, 15 de noviembre de 2007

La liebre y el coyote. Encuentros con lo animal y lo secreto en la obra de Joseph Beuys. (esteban Ierardo)

LA LIEBRE Y EL COYOTE
ENCUENTROS CON LO ANIMAL Y LO SECRETO EN LA OBRA DE JOSEPH BEUYS



Por Esteban Ierardo






Joseph Beuys abrazando una liebre durante su acción artística en la Galería Schmela de Dusseldorf, en 1965.






El frío baila en el aire. Una luz recta y violenta impacta sobre un pájaro de metal. Un stuka. Es el invierno de 1943. El avión, con sus dos pilotos, desciende en caída libre y se estrella sobre un nevado paraje de Crimea. Uno de los conductores de la nave muere a causa de la colisión; el otro, sobrevive. Su nombre: Joseph Beuys. La muerte ya se prepara para cargarlo en su carro mustio y de maderas negras. Pero, entonces, un grupo de tártaros nómadas hallan al piloto alemán derribado. Lo trasladan a su campamento. Allí, lo untan con grasa. Lo envuelven en un manto de fieltro. Lo nutren con alimentos nacidos de la leche. A los pocos días, es descubierto por un comando germano que lo envía a un Hospital Militar. Allí se recupera. Regresa después al frente de fuego, hierro y sangre. Es herido cuatro nuevas veces. Es condecorado. Pero su indisciplina lo degrada a la condición de soldado raso. Antes de la conclusión de la segunda guerra mundial, es hecho prisionero por los ingleses.

Regresa a Kleve, en su patria natal, en 1946. En 1961, es nombrado profesor de Escultura Monumental en la Staatliche Kunstakadenie de Dusseldorf. En la década del 60', comienza sus eventos o acciones (actions), herederas de los happenins o performance. Su proyección internacional comienza con la Documenta III de Kassel en 1964 y el Festival Der neuen Kunst de Aquisgrán. En 1967, refulge también su inquietud política mediante la fundación del partido alemán de estudiantes como megapartido. Entre 1963 a 1985, genera 40 acciones.

Su filosofía estética pregona un "concepto ampliado de arte". Se fortifica con doctrinas procedentes del romanticismo alemán, de Schiller, Novalis, y la idea wagneriana del arte total. En su cosmovisión artística resplandece también, y de manera esencial, la Hylaster (de hyle, materia, astrum, estrella) de Paracelso. Esta noción asegura que la materia es energía. Es estado de fluidez y continua expansión. De ahí el anhelo de que el barco del arte navegue entre olas de metamorfosis o transformación de estados anteriores.

La materia como energía de la transformación asocia la creatividad beuysiana con la cera, y la miel, el don ofrecido por la abeja. La colmena, el taller de las abejas, es crisol del orden y de una eficaz producción social, colectiva. La Bienenkonigin (abeja reina) preside una concentrada creación social y, además, regentea las fuerzas que transforman el polen y el néctar en miel. En la Documenta VI de Kassel, en 1977, Beuys exhibió una bomba de miel que fue creada para la presentación de la Universidad Libre Internacional.

Tanto la cera como la miel son sustancias orgánicas, henchidas de calidez, de fluidez. Ellas manifiestan la realidad como calor expansivo, mutación, devenir que crea nuevos estados. Estas propiedades adquieren en Beuys su expresión esencial en el primado de la grasa.

El padre del artista quería que su hijo trabajara en la fábrica de margarina de Kleve. Aunque con algunas alteraciones en el libreto original, el hijo cumpliría con el deseo paterno. La grasa es el corazón de la plástica de Beuys como imperio del calor y la energía. La grasa, en sí misma amorfa, sólo puede ser formalizada de manera temporal, provisional. La temperatura, el calor y el frío, le restituyen sus poderes metamórficos.

La grasa es sensible a las temperaturas. La temperatura es tacto del espacio, es el modo como el ambiente toca, envuelve, frota, abraza, transforma la materia. En la grasa permeable, transformable, vibran las cuerdas del movimiento de la expansión y concentración.

La grasa, materia de la mutación, del movimiento hacedor de nuevos estados o formas, es el opuesto simbólico del arte clásico. De la escultura de la línea inalterable, de un trazo áureo definitivo. La grasa que baila con la música del cambio es la antípoda del tallado inmutable de la piedra por un Fidias o un Rodin.

El fieltro, del que luego hablaremos, es otro de los elementos expresivos distintivos, originales, de Beuys.

Los timbales de la transfiguración no son el único canto de sirena a perseguir. Junto a la valoración de la superficie que cambia, el arte debe ser mirada que contempla lo primigenio, lo vital como despliegue de un primer brote, emanación, resplandor puro y esencial. Por eso, Beuys se embriaga con la filosofía del naturaleza de Goethe, con su intuición de una proto-planta, una flor arquetípica, que es el primer vegetal emanado desde un trasfondo universal y creador. La proto-flor es fuerza sutil, invisible, primaria. Esta potencia inicial es el geist, el espíritu no como lo contrario de la materia sino como su sangre o vena secreta. De ahí el fuerte interés de Beuys también por la Antroposofía de Rudolf Steiner.

Beuys comparte la voluntad vanguardista de unir vida y arte. En este propósito, adhiere a la estética de la existencia promovida por Schiller en sus Cartas sobre la educación estética del género humano. En esta obra del romántico alemán del siglo XVIII, la libertad política surge como una consecuencia de la previa plasmación de la libertad estética.



Escenas con lo animal

Es 1965. En Dusseldorf, en una galería de arte. La Galería Schmela. En un rincón de la sala, se delinea un pequeño cuarto, de paredes de vidrio. Dentro, en el centro, se alza un taburete sostenido sobre un mueble metálico. La cabeza de Beuys alberga miel y una capa de polvo de oro. Es el cráneo, el rostro, que mana luz y calor. Es la cabeza incendiada por ideas vivientes. Es el pensamiento vivo.

Y el artista de la cabeza de miel y oro sostiene entre sus brazos una liebre muerta. La abraza con esmero y ternura.

Y el hombre que protege al animal posee el pie derecho atado con cordones de cuero a una delgada superficie de hierro; provoca mucho ruido al moverse de esa manera; el otro pie, se acomoda dentro de una plantilla de fieltro.

Y el artista del rostro impregnado por la áurea miel se desplaza dentro del espacio amurrallado por los vidrios transparentes. Del otro lado, los testigos de la acción, del rito, pueden contemplar el lento y ceremonioso movimiento del hombre que explica a la liebre los cuadros en exhibición. Y le murmura voces casi inaudibles. Cuando Beuys se sienta con el animal en brazos, continua ofreciendo sus misteriosas explicaciones. Debajo del asiento, yace un hueso donde se aloja un micrófono cuyo propósito es transmitir por radio los comentarios de Beuys a la liebre.

En Eurasia. Sinfonía Siberiana. Parte 32, Beuys construye otra escena artística y simbólica con una gravitante presencial animal. Con una tiza, el artista traza una cruz partida en una pizarra. La división de la cruz alude al Oriente bizantino y el Occidente romano. Mediante una línea trazada en el suelo, Beuys se mueve de un lado a otro con una liebre muerta dispuesta sobre dos palos de madera. El artista pasa de una región a otra; es el devenir del nómada.

En la acción Titus / Ifigenia, en Frankfurt, en 1969, Beuys comparte el escenario con un animal vivo. Se mueve junto a un bello caballo blanco que se encuentra dentro de un cercado. El cuadrúpedo se deslaza sobre una placa metálica que amplifica sus pasos. El artista, a veces, se arropa con un abrigo de piel. Por momentos, realiza movimientos pausados que el caballo parece imitar. En ciertas oportunidades, hace sonar unos platillos. Alternativamente, Beuys y el espacio escénico se identifican con Ifigenia o con Titus.

Ifigenia, la heroína de la tragedia griega antigua, irradia el instante de lo femenino misterioso, del tiempo pausado y con tintes rituales. Es la región de blancura del escenario. El área oscura de la escena es gobernada por Titus, antiguo general romano, recreado por Shakespeare; es el hombre que se sume en las intrigas sombrías del poder.

A un mismo tiempo, las fuerzas femeninas y masculinas son atravesadas por la potencia escultórica del sonido. Lo sonoro nace de los cascos del caballo y de una voz en off que narra lo que acontece, y de la propia voz de Beuys que repite frases de Ifigenia.


Otra acción artística esencial donde Beuys se encuentra con lo animal es Me gusta América. Le gusto a América-Coyote. Durante tres días, convive con un coyote en la galería Block de Nueva York. Beuys arriba en avión al aeropuerto de la ciudad norteamericana y, desde allí, se traslada directamente a la galería, totalmente envuelto en fieltro, sin poder observar nada de lo que lo rodea. Son tiempos de la guerra de Vietnam. El artista alemán no desea pisar suelo de Estados Unidos como una expresión de su repudio a la política belicista de la Casa Blanca.

Una vez en la galería, Beuys cohabita con el coyote en un recinto aislado por una malla metálica. Allí, envuelto en fieltro, con guantes y un bastón, recorre las páginas de un periódico que se extiende por el suelo. Mediante el desplegado papel, se constituye un espacio común de observación recíproca entre el artista y el animal. Luego de las tres jornadas de un latir compartido con el ser del bosque y los aullidos, Beuys regresa a Alemania arrebujado de vuelta en fieltro, tal como había llegado. Durante su visita al suelo americano, no percibe edificios, veloces enjambres humanos, o atildados curadores y críticos de arte. Su único acontecer es la comunicación con la radiación libre de la vida que aúlla misteriosa.



Imágenes simbólicas de lo animal

La mente moderna está profundamente habituada a degradar la dignidad animal. El mundo de los caballos, perros y gatos, es un reino sin razón, sin voluntad ni libre albedrío. Su única justificación intrínseca es acompañar o servir al hombre. El valor ético o la inteligencia no pueden hallarse en los animales. Ellos son el instinto ciego, mecánico, el puro pathos de la supervivencia. El destino animal es, así, la negación de la conciencia y espiritualidad humanas.

Pero Beuys escucha otras pisadas de los seres naturales.

Siendo joven realizó una colección botánica y construyó un pequeño zoo de arañas, ratas, ratones, peces y moscas. El artista de Kleve funda luego un partido político de los animales y asegura que "los animales son en sí y para sí seres angélicos. Esto habla de un reino por encima de la persona".

El animal es energía espiritual, intensa vitalidad psíquica. Es realidad sobrehumana, "por encima de la persona", más cercana a lo sagrado, lo divino.

En los primeros dibujos de Beuys aparece el cisne. Animal bello y delicado emparentado con las nieblas de la mitología germánica, con el caballero Lohengrin, el caballero-cisne. Exalta también a las ovejas por su relación con la figura del pastor. En su niñez, Beuys contemplaba a los animales destinados a la esquila en los campos. Se imaginaba entonces a sí mismo con un bastón, mientras dirigía las ovejas hacia los mejores pastizales. El pastor-campesino se convierte luego en el pastor-artista que asume la misión de guiar a su tiempo hacia una alquimia transformadora de la sociedad.

El culto a la osamenta animal también emerge en la perfomance Evolucion, de 1965. En el piso de su estudio, en Dusseldorf, el artista traza con tiza blanca la silueta de cuatro esqueletos. Sobre el dibujo se acomodan calaveras reales. Los huesos reales e imaginarios se hallan rodeados por un cercado metálico.

El ciervo y su simbolismo chisporrotea en la instalación Blitzschlagnit lichtschein auf Hirsch (Rayo con fulgor sobre el ciervo). El animal de las astas también palpita en dibujos beuysianos de la colección Van der Griten. El ciervo bulle en la simbólica cristiana, céltica y germánica. Entre los celtas, es el dios Cernunos, de aspecto humano y cabeza astada. En sus dos manos sostiene serpientes, los animales emblemáticos de la inmortalidad y del conocimiento de la muerte. El ciervo se manifiesta así como animal psicopompo, guía de las almas hacia el más allá, el reino extraño allende la vida física. El ciervo es así también mediador entre lo celeste y lo terrestre. Es el ser capaz de palpitar en el mundo terrestre, empírico y visible, y en lo invisible.




El caballo acompaña a Beuys en su perfomance Titus/ Ifigenia. Beuys se identifica en esta acción con Ifigenia y con el caballo, animal chamánico esencial. Un ejemplo del entrecruzamiento entre lo femenino y el poder animal que explora el artista.

Ifigenia fue ofrecida en sacrificio por su padre, Agamenón, a la diosa Artemis. El propósito de esta acción era mitigar la cólera de la divina mujer hacia el rey de Micenas. Cuando se estaba por consumar la muerte de la desdichada en el altar sacrificial, Artemis se compadeció de la joven y la envió a Táuride, para que oficiara como una de sus sacerdotisas. Allí, la hija de Agamenón debía sacrificar a todos los extranjeros que llegaran a las costas. Y, una vez, llegaron un par de forasteros; en uno de ellos, Ifigenia reconoció los rasgos de su hermano Orestes. Entonces, la compasión fue más fuerte que el deber ritual. Y abandonó los oficios de la diosa para escapar con Orestes.

En Ifigenia triunfa el acto compasivo y la fidelidad a la propia sangre y a la continuidad de lo vivo. Su fidelidad es un ascender hacia el valor superior de la preservación de la vida. La fuerza ascensional de Ifigenia se integra con el impulso ascendente y específico del caballo. En el ritual chamánico, el brioso equino es el supremo animal auxiliar del chamán. El chamán debe viajar hacia el centro del mundo para, luego, explorar el infierno o remontarse hasta las alturas donde habita el padre águila, el progenitor de todos los chamanes. Antes de iniciar su travesía mística, el chamán sacrifica un caballo. El espíritu del animal muerto guía entonces, con sus alas amplias y libres, al hombre de lo sagrado hacia las elevadas lejanías del cielo.

El artista se funde así con dos formas de la ascensión. La femenina y humana, representada por Ifigenia; y la masculina y animal que hierve en el blanco y alado cuadrúpedo.

Y lo femenino no sólo es preservación de lo vital. Otro de sus atributos posibles es encender los fuegos de Eros. El deseo es padecimiento, flujo pasional, movimiento de la sensibilidad, de lo femenino. La sustancia pasional, afectiva, femenina del deseo se enciende en lo masculino. En el hombre, el deseo es impulso hacia lo aún no poseído ni encontrado. Tal como lo manifiesta Platón en su diálogo El banquete, el hombre, en tanto filósofo, desea la sabiduría, entendida como conocimiento y fusión con lo bello. La belleza del mundo material es aura resplandeciente procedente del espíritu. La belleza es signo entonces de una materia viviente y espiritual. El que busca la sabiduría busca unirse con una realidad universal, vital y radiante.

El deseo como resonancia pasional emana entonces del reino sensible femenino y compele al hombre a desear conocer y fundirse con una realidad viva. Eso es sabiduría. Y la realidad viva la genera, en su primera manifestación, la hembra mediante el parir de su vientre. Lo real viviente deseado, late así en el cuerpo de mujer. Por eso, lo femenino entrega la energía pasional del deseo, y es a su vez la creadora de la realidad viva que lo masculino desea hallar.

Quizá todo este devenir es lo que centellea en la mujer-liebre, uno de los dibujos paradigmáticos de Beuys.

La mujer da la fuerza pasional del deseo y la realidad viva que ese deseo busca encontrar. Y la realidad viva está, a un mismo tiempo, en movimiento. Es lo que nace y renace, es marea y contra marea. Es renovación y recreación. No sólo la hembra humana puede expresar esa movilidad recreadora. Lo femenino animal, la liebre, también manifiesta la realidad recreadora de la vida. Y, a su vez, el animal se encuentra más próximo al devenir renovador de la naturaleza viviente. Quizá por eso la liebre es el animal primigenio de Beuys. En la liebre reverbera lo fértil, lo delicado y plástico, lo grácil y bello. Es la tierra en su follaje fecundo. Es el cambio, la sucesión de ritmos, la mutación de estados, el pasaje de la luz diurna a la noche, de la vida fenecida a la nueva vida. Es la luna que, en el despliegue de sus fases, muere y renace. Es así la naturaleza siempre viva que, cuando muere, inmediatamente renace.

En la acción de la Galería Schmela, en 1965, Beuys le habla a una liebre muerta entre sus brazos. La apariencia es que el sujeto humano contiene, sujeta, abraza a lo animal y le habla, le explica las pinturas, lo guía en la galería, en un jardín de pinturas. El artista que habla mueve sus labios enmarcados en su rostro de oro y miel. Su cabeza está habitada por un "pensamiento-miel", por un pensamiento vivo; es la mente alumbrada por energía radiante, fértil, expansiva.

¿Pero cuál es la fuente que jaspea de oro y miel la cabeza humana radiante? ¿Qué es lo que hace que el pensamiento sea vida? Es la proximidad, la experiencia, intima y familiar, con lo animal, con la liebre como símbolo de la tierra en su movimiento creador. El artista que alberga en sus brazos lo animal sostiene un cordón umbilical que lo religa con las fuerzas creadoras primarias de la existencia.

Y la cabeza fosforece. El pensamiento se torna vida iridiscente. Porque a través de la liebre abrazada, lo animal hace regresar al artista al movimiento esencial, a lo que siempre anima y reanima el cuerpo, el pensamiento y la materia. Es el regreso a lo sacro.

Es así una ilusión que sea el sujeto, el hombre, el que le habla, el que le explica al animal muerto. En realidad, el artista que habla es el que escucha la música de la vida nueva que trae el animal. La liebre. La liebre que, como si fuera parte de una ficción teatral, aparenta quietud y muerte.



Y Beuys experimenta los secretos del coyote. Revelación que acontece durante tres días en la Galería Block de Nueva York. La apertura de lo animal hacia la trascendencia sagrada o divina adquiere aquí una condición secundaria. El coyote le habla aquí al artista sobre la violenta colisión de culturas. Beuys afirma que el ser de los aullidos representa "el punto neurálgico psicológico del sistema de las energías americanas: el trauma del conflicto americano con el indio". Convivir con el animal aquí no es salida de la civilización hacia un manantial de vida universal; aquí, lo animal le otorga al artista y, por extensión al hombre, un raro poder: el de atravesar mediante una acción simbólica el vacío íntimo de una cultura para llegar hasta su fondo de angustia y opresión. La teoría crítica atraviesa la sociedad capitalista mediante el concepto y una mirada distante. Pero el artista traspasa desde dentro la desolación que el teórico crítico observa siempre desde una prudente distancia.

Durante tres días, Beuys hurga, ausculta, camina sobre la culpabilidad reprimida de la civilización norteamericana. Culpabilidad surgida de la matanza injustificable del indio. El indio debía ser exterminado no tanto para arrebatarle sus tierras, sino por su experiencia más amplia de la libertad. El indio vivía tan libre como el coyote o el búfalo. Por eso, oprimir o exterminar al indígena fue un despedazar la propia bandera de la libertad que la sociedad norteamericana decía representar. La angustia de esta contradicción se retuerce en el fondo oscuro del alma colectiva del país del Norte. Mediante el coyote-guía, el artista atraviesa un presente de máscaras y arriba al trauma que nació del exterminio de la libertad india. La convivencia con el animal de los aullidos es así escena simbólica para atravesar la intimidad de una cultura y regresar a su trasfondo de trauma y contradicción.

Fieltro, nomadismo, y el secreto creador

Beuys ambiciona la condición del nómada. En el reino del hombre urbano sedentario, quiere ser desplazamiento continuo. Lo nómada no es vida en un hogar hundido en un rincón de la tierra; lo nómada es la existencia en un lugar que es camino hacia todos los lugares. Es goce del movimiento; es proyección hacia el volumen completo del espacio.

Por eso, desde joven, Beuys se emociona con el nomadismo mongol de Gengis Khan. El jefe de los mongoles esteparios construyó el más vasto imperio de la historia. Un inmenso mundo controlado por la vitalidad guerrera. La realidad amplia que el artista desea revelar también exige de un nomadismo guerrero. De una pujanza capaz de abandonar, mediante un salto audaz, los mosaicos estrechos de la cultura o el arte de una época.

El nomadismo estético y combativo de Beuys le concede el coraje suficiente como para recuperar estadios prehistóricos supuestamente olvidados o superados de la creación. Por eso, el artista de Kleve regresa al objeto animado, a la pintura de la mujer primordial, al espacio como epifanía ritual, y a la potencia arcaica del animal.

Muchas instalaciones del genio germano consisten en el acomodamiento de objetos en armarios o vitrinas. Según el artista, estos son "objetos-sujetos". En ellos hay vida secreta: el objeto es percibido así como diamante iridiscente de fuerzas y emociones. Es la ancestral intuición animista, la percepción del objeto animado, espolvoreado con pigmentos de espíritu. Es la negación del objeto mercancía, del objeto sin alma de la producción masiva capitalista.

En numerosos dibujos, con lápiz y pinceladas de acuarelas Beuys delinea imágenes de mujeres sin rasgos faciales definidos. Es lo corporal femenino en su manifestación arquetípica, universal, como presencia ígnea que simboliza lo más vivo. Así anónimos artistas plasmaron dibujos y estatuillas prehistóricas de diosas en el alba del tiempo antiguo.

El desplazamiento nómada de Beuys hacia la imaginación arcaica, rupestre, asimismo brilla en la disposición de los objetos como forma de encender o acalorar el espacio. La instalación Plight en el Centro Georges Pompidou, en 1985, en París, es un ejemplo. En esa oportunidad, un recinto iluminado contenía un piano rodeado por grandes rollos de fieltros. Sólo se podía acceder a través de una entrada de escasa altura. El ingreso en ese espacio estaba preñado de fascinación, vivacidad y misterio.

El nomadismo estético también es praxis vivencial de Eurasia. Eurasia es la simbiosis espiritual de la Europa moderna analítica con el Asia intuitiva ancestral. Es al mismo tiempo el regreso sobre las huellas de las primeras migraciones de los pueblos indoeuropeos que comenzaron su dispersión sobre Europa desde algún lugar quizá del Asia Central.

Y la música es otro simbolismo propagador de lo nomádico. De niño, Beuys aprendió la ejecución del piano y el violonchelo. John Cage le depara luego la experiencia de la música como proceso abierto, fluir continuo siempre refractario a la conclusión o codificación.

La música es sólo en estado de ejecución. Nunca es en los signos inamovibles del pentagrama. En la vibrante sucesión de las notas, la música es halcón que siempre debe embriagarse con un nuevo batir de alas y un continuo desplazarse para no caer en el vacío. Lo musical es vuelo, aleteo nómada, hacia el siguiente sonido para conjurar la inmovilidad que paraliza y derrumba.

Este fluir del continuun musical lo encuentra Beuys en el movimiento internacional Fluxus, cuya savia artística discurre a través de la libre y cambiante combinación de sonidos, textos, plástica e improvisaciones. En el contexto de Fluxus, en 1963, Beuys ejecuta una pieza de Satie en un piano que, mediante cables, se une con una liebre muerta fijada en el extremo de una pizarra.

El nomadismo es movimiento plástico, rápido, eficaz. El conejo o la liebre necesitan de la madriguera y, a su vez, del desplazamiento en la amplitud de su espacio vital.

La piel de conejo o liebre prensado crea el fieltro. El fieltro es material medular en Beuys. Mediante el fieltro, evoca las tiendas de campaña de Gengis Khan. Aquí se manifiesta su destino de sustancia que protege del viento o el frío.

Y el fieltro es lo que aisla e incomunica, lo que escinde de un tejido viviente. Y también es lo que conserva el calor. Por lo que el fieltro aloja en sí la cualidad ambigua, dual y contradictoria de lo real. Así "el fieltro como aislante, como capa protectora frente a otras influencias o, por el contrario, como un material que permite la infiltración de influencias externas. Después está el carácter cálido, su color gris que sirve para enfatizar los colores que existen en el mundo mediante un efecto de imagen retiniana, y el silencio, ya que cualquier sonido es absorbido y amortiguado".

En la obra de Beuys el fieltro asume la forma de rollos, fundas para cubrir pianos, violonchelos, y bastones. El fieltro también delinea cruces o es soporte de acumulaciones de grasa.

Y en el fieltro trepidan las posibles funciones simbólicas de la piel animal. En el mamífero humano la piel es superficie que delimita y contiene la carne y los órganos. Es incapaz de retener el calor o de proteger por sí sola de un frío ingente. De ahí la necesidad del humano de una segunda piel, de la vestimenta artificial.

En el animal, la piel es poder o fuerza que absorbe lo caliente y rechaza lo frío. No es sólo superficie que delimita y asila; no es sólo envoltura pasiva. La piel animal es atmósfera caliente donde los rayos solares persisten, continúan y giran y se adentran en el cuerpo. La piel animal es orbita que alberga el sol.

Estar arrebujado en fieltro, en apisonada piel de animal, es también atraer y albergar el fuego celeste que entrega el calor vivificador.

A su vez, el fieltro como efecto de un prensar, de un unir la piel de diversos animales, es una multiplicación o potenciación de este proceso.

Y el calor es manifestación de lo intenso, de lo sobreabundante, de lo sagrado. El calor conservado y potenciado por el fieltro acerca la sacralidad calurosa. Así ocurre con el indumento o vestimenta de plumas de aves de los antiguos chamanes. Vestirse como pájaro aseguraba la habilidad de la ascensión hacia la altura sagrada.

Pero el origen del calor mismo que el ojo solar da, y que la piel animal hospeda y retiene, es secreto.

Y Beuys gusta repetir: " Debes hacer productivo lo secreto".

Hay una cierta sensibilidad filosófica que sospecha que la fuente de toda fuente siempre fluye secreta. Pero esa espiritualidad de la que hablamos suele padecer cansancio, anemia, por lo que sólo acepta lo secreto como una montaña de oro inalcanzable. El humano nunca puede habitar o estar en las laderas o en la cumbre de aquella elevación.

Pero hay otra espiritualidad; aquella que, como el animal, percibe las fuerzas vitales que sin cesar corren como viento por la naturaleza. Esa espiritualidad sabe que lo secreto es un cercano girasol que se abre a un brillo inacabable; ese color del espíritu sabe que lo secreto siempre se deja visitar, para que el artista con sol en la piel produzca la hierba sin fin.





Joseph Beuys




BIBLIOGRAFIA

Carmen Bernárdez Sanchís, Joseph Beuys, Madrid, Ed. Nerea, 1998.

Joseph Beuys. Aprovechar a las ánimas. Fer profit a les animes, catálogo de la exposición, Sa Nostra. Caixia de Balears, y Diputación Provincial de Granada, 1992.

Joseph Beuys, catálogo de la exposición, Szeemann, H. (com.), París, Musee National d´Art Moderne Centre Georges Pompidou, 1994.











© Temakel. Por Esteban Ierardo

http://www.temakel.com/simbolismoabeuys.htm






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