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jueves, 29 de agosto de 2013
martes, 23 de abril de 2013
Puririy o el camino circular de los espejos.
Premio al fomento II Conart Bolivia.
Festival de cine pobre, Jibara, Cuba.
pATA festval, Berlín.
Patapanoptikum festival Berlín.
Ciclo de video nómade.
Acción y concepto. Juan PAblo A.C.
Cámara. Miguel Valverde.
Edición. Meduso Azulado.
Bolivia 2004
Puririy o el camino circular de los espejos. from Juan Arcard on Vimeo.
domingo, 16 de diciembre de 2012
REALIDAD (o del infierno de la dimensión planificada) Turbia Clarita y Severo Moreno
El miedo al caos, el miedo a lo desconocido, el miedo a lo inseguro y, en ultima instancia, el miedo a la muerte, justifican o pretenden justificar esa ‘servidumbre’. Una falsa comodidad caracteriza a este falso paraíso. La satisfacción de todas las necesidades básicas (y todas las que te ...puedes imaginar) que ofrece ésta civilización se fundamenta en la existencia de una… insatisfacción creciente. Si pudieran venderte algo que te satisfaga finalmente, no lo harían. El humano satisfecho no consume compulsivamente. La insatisfacción es el verdadero motor del mercado. (Ilich: 2006) Su realidad (de primer mundo) y los beneficios de la planificación terminan siendo ilusorios.
lunes, 6 de febrero de 2012
lunes, 3 de octubre de 2011
Salimos de rurre, más sobre la marcha por el tipnis

Salimos de rurre (Rurrenabaque localidad situada en el departamento del Beni, Bolivia) . Estamos tan cerca de las montañas. Su presencia se impone. Su fuerza nos protege. Caminar por los llanos, huir de la policía en los llanos, luchar en las tierras bajas, es cosa muy distinta para nosotros; que caminamos entre montañas. Al atravesar los cerros, al empezar las subidas y las bajadas el animo de los marchistas varía. Acostumbrados a andar en lo plano su cansancio es mayor. Mientras que el cansancio de los montañeses disminuye. Hay que ver que distinto es todo aquí. La sola presencia de la montaña da fuerza y protección, da animos. El avance de la marcha se nota más. Ya ingresamos en las montañas. Ya las atravesamos. Ya atravesamos el ancho río que los humanos escogieron como frontera. Ya salimos del beni. Ya entramos a la paz. Parados frente a aquella ilusoria frontera la columna de marchistas entona el himno nacional de bolivia. Palabras alusivas al caso, gritos de fuerza, un instante de solemne quietud y la marcha sigue. Algunos marchistas nos quedamos sobre el puente que une y separa a ambos departamentos. Parece ser tierra de nadie. A un lado un cartel anunciando la paz (Departamento de La Paz, Bolivia ). al otro lado un cartel anunciando al beni (Departamento del Beni, Bolivia). al medio nada. un pedazo de concreto suspendido sobre el flujo de un río que no deja de pasar, que siempre está ahí y sin embargo no deja de irse. Hay un goce extraño en el estar allí. Boleamos (o pijchamos). Fumamos. Challamos. Charlamos. Los animos crecen porque la marcha continua. Hay alegria porque los compañeros desaparecidos aparecen. Hay rastros de dolores por la golpiza d elos pacos. hay profunda indignación, por haber atestiguado nuevamente que el poder, que la insensata violencia del estado, se ensaña más con los más vulnerables. Hombres, ancianos, niños, mujeres, no importa su clasificación, el poder golpea a los puntos más debiles porque no le interesa medirse de igual a igual. A toda costa el estado debe ser siempre el más poderoso. Por eso agrede así, con esa cruel ventaja, con esa soberbia alevosía. El apoyo de la población en general llena nuestros corazones. Confiamos en que no sea efimero. Contamos con que su apoyo no sea solidario. Suponemos que ahora si se ha entendido que la defensa del tipnis es cuestión de todos en el planeta. Dicho no de una forma retorica, ni idealista. Aquí defendemos la herencia de la vida que el mundo moderno aún no pudo tocar. Defendemos los restos de selva que nos quedan. Defendemos las sobras de cultura indigena selvática que nos quedan. Defendemos la posibilidad de mandar a la mierda la ciudad y sus frivolidades para adentrarnos en el monte espeso y sin garantías. Defendemos más que todo aquello que las letras y los papeles puedan intentar decir. Los dieciseis puntos del pliego petitorio nisiquiera son conocidos a fondo por muchos seguidores de la causa. Quizás no lo consideremos necesario. Cualquier plataforma de dialogo es puramente técnica, cuestión formal, de relacionamiento con el estado. Nosotros sabemos que la decisión final no la tiene el estado. sabemos que la decisión que pueda tomar el estado no es la gran cosa. EL poder puede decidir no agredirnos por un rato. Podemos orillarlo a eso. Lo cual significaría que no haya persecusiones políticas a bases ni dirigentes, que no haya carretera en el tipnis, y que se permita a la marcha llegar íntegra a la paz. Pero más allá de eso el estado nada puede hacer. El estado no va mejorar nuestras vidas. el estado no va salvar al tipnis ni a la amazonia. el estado solo puede esperar a su proxima oportunidad de aprovecharse de los recursos de la región. Pero la gente, nuestros corazones, el mundo, los animales, podemos tomar cierta conciencia mucho más util. podemos partir por enterarnos que es el tipnis. continuar entendiendo su riqueza étnica y su riqueza natural. podríamos incluso llegar a valorar la existencia de ese espacio en relación al aire, el agua, las plantas, animales, frutas, que nos da. Y quien sabe, quiz´ças podríamos llegar a criticar levemente nuestra asquerosa y frivola vida urbana contrastandola con las posibilidades que la selva incógnita nos ofrece. Espero que algo de todo eso pase. Por lo pronto, debemos conformarnos con pedirle al estado que no nos agreda, esperar el apoyo de todas las personas que sólo son agredidas en un segundo o tercer grado con esas agresiones que para nosotros son sangre, dolor y posibilidad de muerte. Quizá podamos pedir más compromiso. esperamos que no sea mucho pedir.
03.10.11 Sigue leyendo
lunes, 8 de febrero de 2010
Mi Lugar al Viento
Cortometraje Experimental en 16 mm.
El ser mujer y contar historias como mujer para mí implica el penetrar en lo más profundo de mi subjetividad, ir más allá de las formas de narrar aristotélicas, unívocas y cerradas, que ponen al espectador como el receptor de una supuesta "verdad" narrativa. Yo me explayo, planteo interrogantes desde la pantalla, busco lo subjetivo, dejo todo abierto para que sea resuelto por el espectador. Me preocupo más del nivel de la expresión de mi ser interno que el de la narración formal de una historia.
Ficha técnica
Dirección, Producción y guión:Maria Luisa Ramírez
Dirección de fotografía: Rade Passameta
Banda sonora: Alexander del Re y Camila Schliebener
Producción de campo: Alaba Valderrama, Juan Pablo Arce
Asistente de dirección: Martín Bouloq
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viernes, 9 de octubre de 2009
Manifiesto por la desaparición de las organizaciones

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viernes, 22 de mayo de 2009
In memoriam
Abraham Bohórquez. Con el rap en las venas
Hay muchos que mueren tarde y algunos demasiado pronto. Este último es el caso de Abraham Bohórquez, más conocido como “Ukamu y ke”, el lúcido joven aymara alteño que desde el underground se convirtió, sin padrinos y por méritos propios, en lo mejor que ha tenido Bolivia dentro el ámbito del hip-hop.
Con su voz áspera y potente disparaba versos y rimas como una máquina, como un manantial inagotable de palabras en contrapunto con bits -beats- electrónicos, teclados y bases rítmicas diversas que incluían instrumentos de viento andinos y charangos. Así es la música de Abraham: su fraseo vocal, conocido como rap, es simplemente inigualable no sólo por el tono sino también porque incluye en sus creaciones un genial toque vernáculo con varias canciones compuestas en aymara y algunas en quechua.
Sus letras, directas e inteligentes, siempre arrancan sonrisas y emoción, constituyendo un hip-hop alejado del estereotipo del rapero pseudo-pandillero norteamericano, ataviado con cadenas de oro y rodeado de una parafernalia de bufón a sueldo. Abraham siempre estuvo alejado de ese estereotipo comercial. Él rescató las auténticas raíces del aquél ritmo negro surgido del reggae durante los 80 en los barrios marginales de Estados Unidos, para el cual no son necesarios instrumentos o grandes despliegues aparatosos. La voz, la creatividad y la pasión son suficientes, a veces junto a una pista de bits, para crear esta música cadenciosa y poderosa acompañada con mensajes radicales de crítica social.
Abraham amó esta música y grabó dos discos excelentes dejando un tercero a medio hacer. Su creatividad desbordante constituyó un hip-hop versátil y abierto que también recurrió a la cumbia y al ragga muffi, matizado siempre con instrumentos y con toques nacional-populares.
Personalmente tuve la oportunidad de tocar con él un par de veces haciéndole los bits con una batería acústica. Hace sólo dos semanas estábamos juntos aquí en Cochabamba, y mientras los hi-hats, el bombo y la caja emanaban los ritmos base Abraham derrochaba sus conocidos versos inventando también nuevos con su gran capacidad de improvisación durante varias noches inolvidables. Su carisma en el escenario infundía un ardor incontenible y su talento fue reconocido por propios y extraños como cuando Manu Chau y Bersuit -entre otros grandes- lo invitaron a cantar en vivo junto a ellos, o como cuando ciertas instancias le pagaron dos giras por Venezuela y Ecuador.
Quienes lo conocimos directamente coincidimos en afirmar en que él irradiaba una energía inexplicable sin perder nunca la humildad. Su rostro se iluminaba cada que sonreía y su modo especial de carcajear generaba ternura y contagiaba jovialidad. Su trato sencillo y sincero, heredad de sus orígenes aymaras, era una característica especial en su persona, un rasgo que imponía respeto y establecía cariño. Pese a su ascendente fama la jactancia fue algo desconocido para él.
Desbordante de vitalidad, Abraham fue el eje en torno al cual el hip-hop en El Alto y en todo el país salió recientemente a la luz pública con toda su originalidad y fuerza expresiva. Sin embargo este maestro nos ha dejado: el miércoles pasado su cuerpo de 26 años de edad fue hallado sin vida en El Alto y sus restos fueron velados en el centro cultural Wayna Tambo de la ciudad aymara, lugar en el que trabajaba y emitía un programa de radio.
Nos has dejado prematuramente Abraham, hermano del alma. El destino te ha hecho una mala jugada. Pero siempre vivirás en nuestros corazones. Siempre te recordaremos, armado o no de tu micrófono, destilando versos y rimas junto a bits reales o inmanentes. Tu ausencia es irreparable. Tu falta es una catástrofe. No obstante, tu legado es inconmensurable. Ya eres un gran mito trascendente. El mejor cantante de hip-hop del país. Un hito en la música contemporánea de Bolivia. Sé que tu ejemplo inspirará a generaciones enteras durante los próximos decenios. Rindo a tu memoria este pálido homenaje.
huascar.




























