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jueves, 29 de agosto de 2013

Produciendo por un sueno.








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martes, 23 de abril de 2013

Puririy o el camino circular de los espejos.


Video performance. 10 dias de caminata circular con destino al cráter de Maragua en el departamento de Sucre (Bolivia) explorando un díalogo mágico con las sutíles entidades que por allí habitan.
Mención en el II Conart Bolivia.
Premio al fomento II Conart Bolivia.
Festival de cine pobre, Jibara, Cuba.
pATA festval, Berlín.
Patapanoptikum festival Berlín.
Ciclo de video nómade.
Acción y concepto. Juan PAblo A.C.
Cámara. Miguel Valverde.
Edición. Meduso Azulado.
Bolivia 2004

  Puririy o el camino circular de los espejos. from Juan Arcard on Vimeo.
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domingo, 16 de diciembre de 2012

REALIDAD (o del infierno de la dimensión planificada) Turbia Clarita y Severo Moreno


REALIDAD
(o del infierno de la dimensión planificada)

“Adoran a uno de mil nombres y mil manifestaciones. En el plano más inmediato de relación social, su nombre es familia; organizado y empoderizado, su nombre es estado; en un plano más general, su nombre es sociedad; en un plano metafísico, su nombre es orden; en un plano más soberbio, absorbente, totalitario, su nombre es
realidad.”     
        Turbia Clarita y Severo Moreno

Es costumbre del humano civilizado esforzarse por participar de una sola realidad. Con Heraclito, Mircea Eliade anota que occidente es el fruto de “esos hombres despiertos, con un solo mundo, común para todos.” Una cultura de “hombres extrovertidos, que miran hacia fuera, que se encuentran con las mismas cosas, la misma luz, la misma ley.” (2004: 108 y 106)

       Esa realidad construida necesariamente en base a la exclusión (a la definición de lo que no es real), existiría solo gracias al constante esfuerzo humano: nuestra antigua terquedad por repetir nuestras acciones y percepciones, para encontrarnos cada día, todos, con el mismo mundo. Una mentalidad dominante, o paradigma, sería la encargada (en cada época, colectividad y persona) de regular que cosas deben ser incluidas en ésta realidad y que cosas no.

Como señala Charles Hoy Fort, a la hora de considerar las lluvias de ranas: “Nada es real, excepto si prueba de excluir algo; y esto que se denomina comúnmente ‘ser’ es una diferencia entre lo que está incluido y lo que está excluido”. Es decir que “nada es real, pero nada es tampoco irreal, y todos los fenómenos son aproximaciones a un lado o a otro entre la realidad y la irrealidad”. “De modo que todos los fenómenos, en nuestro estado intermediario o en nuestro cuasi-estado, representan dicha tendencia única a organizar, estabilizar, armonizar, individualizar… o a positivar, es decir a convertirse en real.” (2007:1,7,5)
Mientras que ésta cualidad del cosmos permite la construcción de múltiples realidades (paraísos), las culturas de los hombres despiertos se extenuarían por construir un solo y laborioso proyecto. El resultado de esa esforzada empresa: un universo en el que todo está racionalizado o es susceptible de racionalizar. Donde todo posee una explicación material, y todo tiene una institución que se encargue de ello.

Ivan Ilich describe el probable caso de un niño nacido en las calles de Nueva York, quien    ..“jamás toca nada que no haya sido ideado proyectado, planificado y vendido científicamente a alguien. “Un niño que “puede experimentar la sorpresa poética de lo no planificado solo a través de sus encuentros con la ‘mugre’, el desatino o el fracaso”; para quien “el viaje se convierte en la única poesía al alcance de la mano”. (2006: 122)   
En ésta condición de cultura de hombres despiertos parece radicar la aversión que occidente tiene hacia los múltiples mundos del sueño, la locura y el trance. Ésta dimensión planificada, en la que el humano civilizado pretende encerrarse, limita el cuerpo, la mente, los sentimientos y el espíritu de quienes la sostienen con su ‘servidumbre voluntaria’. 


El miedo al caos, el miedo a lo desconocido, el miedo a lo inseguro y, en ultima instancia, el miedo a la muerte, justifican o pretenden justificar esa ‘servidumbre’. Una falsa comodidad caracteriza a este falso paraíso. La satisfacción de todas las necesidades básicas (y todas las que te   ...puedes imaginar) que ofrece ésta civilización se fundamenta en la existencia de una… insatisfacción creciente. Si pudieran venderte algo que te satisfaga finalmente, no lo harían. El humano satisfecho no consume compulsivamente. La insatisfacción es el verdadero motor del mercado. (Ilich: 2006) Su realidad (de primer mundo) y los beneficios de la planificación terminan siendo ilusorios.
Y tú, confuso árbol que caminas, no tienes porqué dar flor y fruto en este infierno. 



(…)

Dicen que todos corremos el riesgo de llegar a creer que todo lo que pensamos es la mismísima realidad. Alertan que esto es un sueño. Todo esto es un sueño del que no podemos despertar; porque no somos quienes lo soñamos. Sostienen que hay  ....alguien más quien nos sueña. Especulan que en

algún lugar de este mundo, ese alguien duerme infinitamente. “¿Qué crees que ocurriría si. despertara?” se preguntan. Y, del demiurgo que sueña, ¿cuáles serán sus pesadillas?, ¿cuáles sus sueños gloriosos?, ¿cómo serán sus sueños premonitorios? Probablemente recuerda un pasado en sus sueños, inventa un futuro y ejecuta un presente. ¿Cuál es el tamaño de su soledad?, ¿cuál el vértigo que lo aleja de la otra realidad? Y, cuando despierte, ¿habrá alguien esperándole? ¿A quien le contará ésta fantástica historia?

(…)



He presenciado el nacimiento de mil soles. Cada uno luminoso en toda su inmensidad, ardiente, abrasador. He buceado en los más profundos océanos. Meditado en las más altas montañas. Atravesado las más extensas llanuras corriendo. Desnudo me he bañado entre mil cuerpos. Manoseado me he dejado violar por cien amantes. He amado. He comido. He bebido. He matado. Me he dejado amar. Derrotado me he dejado humillar por seis contrincantes. Espero paciente, sentado, a que llegue el séptimo. Golpeará a mi puerta. Entrará cuando no le abra. Sentirá mi olor. Me cortará la cabeza y el Apocalipsis se desatará. O tal vez yo le corte la cabeza a él. 

 En tal caso todo se habrá ido a la mierda.
   






Extraído del :
ARCANA ARTIS
Aeternum Pachacutik Fragmentarium
volumen Primero
Ediciones Akashik
La Paz (en la tormenta), el ojo del Huracán.
 Marzo 2010 




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lunes, 6 de febrero de 2012

Crónica de un viernes rojo















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lunes, 3 de octubre de 2011

Salimos de rurre, más sobre la marcha por el tipnis‏

Aquí una crónica de primera mano sobre la situación de la marcha por el TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure)








Salimos de rurre (Rurrenabaque localidad situada en el departamento del Beni, Bolivia) . Estamos tan cerca de las montañas. Su presencia se impone. Su fuerza nos protege. Caminar por los llanos, huir de la policía en los llanos, luchar en las tierras bajas, es cosa muy distinta para nosotros; que caminamos entre montañas. Al atravesar los cerros, al empezar las subidas y las bajadas el animo de los marchistas varía. Acostumbrados a andar en lo plano su cansancio es mayor. Mientras que el cansancio de los montañeses disminuye. Hay que ver que distinto es todo aquí. La sola presencia de la montaña da fuerza y protección, da animos. El avance de la marcha se nota más. Ya ingresamos en las montañas. Ya las atravesamos. Ya atravesamos el ancho río que los humanos escogieron como frontera. Ya salimos del beni. Ya entramos a la paz. Parados frente a aquella ilusoria frontera la columna de marchistas entona el himno nacional de bolivia. Palabras alusivas al caso, gritos de fuerza, un instante de solemne quietud y la marcha sigue. Algunos marchistas nos quedamos sobre el puente que une y separa a ambos departamentos. Parece ser tierra de nadie. A un lado un cartel anunciando la paz (Departamento de La Paz, Bolivia ). al otro lado un cartel anunciando al beni (Departamento del Beni, Bolivia). al medio nada. un pedazo de concreto suspendido sobre el flujo de un río que no deja de pasar, que siempre está ahí y sin embargo no deja de irse. Hay un goce extraño en el estar allí. Boleamos (o pijchamos). Fumamos. Challamos. Charlamos. Los animos crecen porque la marcha continua. Hay alegria porque los compañeros desaparecidos aparecen. Hay rastros de dolores por la golpiza d elos pacos. hay profunda indignación, por haber atestiguado nuevamente que el poder, que la insensata violencia del estado, se ensaña más con los más vulnerables. Hombres, ancianos, niños, mujeres, no importa su clasificación, el poder golpea a los puntos más debiles porque no le interesa medirse de igual a igual. A toda costa el estado debe ser siempre el más poderoso. Por eso agrede así, con esa cruel ventaja, con esa soberbia alevosía. El apoyo de la población en general llena nuestros corazones. Confiamos en que no sea efimero. Contamos con que su apoyo no sea solidario. Suponemos que ahora si se ha entendido que la defensa del tipnis es cuestión de todos en el planeta. Dicho no de una forma retorica, ni idealista. Aquí defendemos la herencia de la vida que el mundo moderno aún no pudo tocar. Defendemos los restos de selva que nos quedan. Defendemos las sobras de cultura indigena selvática que nos quedan. Defendemos la posibilidad de mandar a la mierda la ciudad y sus frivolidades para adentrarnos en el monte espeso y sin garantías. Defendemos más que todo aquello que las letras y los papeles puedan intentar decir. Los dieciseis puntos del pliego petitorio nisiquiera son conocidos a fondo por muchos seguidores de la causa. Quizás no lo consideremos necesario. Cualquier plataforma de dialogo es puramente técnica, cuestión formal, de relacionamiento con el estado. Nosotros sabemos que la decisión final no la tiene el estado. sabemos que la decisión que pueda tomar el estado no es la gran cosa. EL poder puede decidir no agredirnos por un rato. Podemos orillarlo a eso. Lo cual significaría que no haya persecusiones políticas a bases ni dirigentes, que no haya carretera en el tipnis, y que se permita a la marcha llegar íntegra a la paz. Pero más allá de eso el estado nada puede hacer. El estado no va mejorar nuestras vidas. el estado no va salvar al tipnis ni a la amazonia. el estado solo puede esperar a su proxima oportunidad de aprovecharse de los recursos de la región. Pero la gente, nuestros corazones, el mundo, los animales, podemos tomar cierta conciencia mucho más util. podemos partir por enterarnos que es el tipnis. continuar entendiendo su riqueza étnica y su riqueza natural. podríamos incluso llegar a valorar la existencia de ese espacio en relación al aire, el agua, las plantas, animales, frutas, que nos da. Y quien sabe, quiz´ças podríamos llegar a criticar levemente nuestra asquerosa y frivola vida urbana contrastandola con las posibilidades que la selva incógnita nos ofrece. Espero que algo de todo eso pase. Por lo pronto, debemos conformarnos con pedirle al estado que no nos agreda, esperar el apoyo de todas las personas que sólo son agredidas en un segundo o tercer grado con esas agresiones que para nosotros son sangre, dolor y posibilidad de muerte. Quizá podamos pedir más compromiso. esperamos que no sea mucho pedir.


03.10.11 Sigue leyendo

lunes, 8 de febrero de 2010

Mi Lugar al Viento

Mi Lugar al viento (Bolivia 2001)

Cortometraje Experimental en 16 mm.

El ser mujer y contar historias como mujer para mí implica el penetrar en lo más profundo de mi subjetividad, ir más allá de las formas de narrar aristotélicas, unívocas y cerradas, que ponen al espectador como el receptor de una supuesta "verdad" narrativa. Yo me explayo, planteo interrogantes desde la pantalla, busco lo subjetivo, dejo todo abierto para que sea resuelto por el espectador. Me preocupo más del nivel de la expresión de mi ser interno que el de la narración formal de una historia.

Ficha técnica
Dirección, Producción y guión:Maria Luisa Ramírez
Dirección de fotografía: Rade Passameta
Banda sonora: Alexander del Re y Camila Schliebener
Producción de campo: Alaba Valderrama, Juan Pablo Arce
Asistente de dirección: Martín Bouloq

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viernes, 9 de octubre de 2009

Manifiesto por la desaparición de las organizaciones



UNO


En la actualidad Bolivia no cuenta con un "movimiento" anarquista, y ojala que esto se mantenga así, dado que muchas veces los "movimientos" terminan en la centralización y el autoritarismo.




DOS


Por mucho tiempo el diverso campo de la rebelión se ha mantenido signado por una suerte de estadocentrismo, es decir que casi todos, tanto quienes desean "tomar el poder" como quienes no quieren hacerlo, piensan su estrategia en base al Estado, unos para "supuestamente?" destruirlo, y otros para "tomarlo". En cualquier caso la obsesión estatal es evidente y esto, creemos, desgasta toda posibilidad interesante de reflexión y acción. Proponemos pensar e ir más allá del Estado. Resumiendo: el Estado debería valernos verga por una razón muy sencilla: no es omnipresente ni omnipotente. En muchas regiones el Estado es débil o aún inexistente, aunque esto pretende ser cambiado por el gobierno de Evo Morales. Como fuere es claro que soñar o tneer pesadillas con el Estado resulta desgastante, inútil y aburrido. Debido a ello profesamos el goce de la vida cotidiana y la praxis de la libertad al margen del Estado y sus estériles discuciones. Al respecto cabe señalar también que el Estado no es únicamente aquél conjunto de instituciones, aparatos ideológicos, burocracias, etcétera, o la suma de la "sociedad política" y la "sociedad civil", como a algunos les gusta definirlo. Según afirmó lúcidamente Gustav landauer, un anarco judío-alemán muerto en 1919, el Estado es, ante todo, una relación social. De esto concluimos que sólo estableciendo otras relaciones sociales no mediatizadas por la dominación combatiremos al Estado sin siquiera ya mencionarlo ni preocuparnos por su destino. Vivimos en el estómago del Estado, sí, pero también podemos trascenderlo sin mucha dificultad, siempre y cuando existan voluntad y determinadas circunstancias.




TRES


A estas alturas de la vida ya es muy redundante afirmar que el fin no debería justificar los medios, o que no es posible construir un nuevo mundo (llámese nueva sociedad, nueva vida o lo que quieran) con medios autoritarios como la verticalidad de un partido. Sin embargo, paradójicamante, ciertos anarquismos continúan con las ideas de verticalismo, la centralización, la militancia disciplinada, bla, bla, bla, y esto, para nosotros, no sólo es algo aburridísimo, sino también una gran pérdida de tiempo. En contraposición profesamos explícitamente la muerte del anarquismo para avanzar hacia algo que podría llamarse "post-anarquismo", aunque el nombre finalmente no importa. Lo más importante son las propuestas que queremos compartir y que han sido inspiradas, por qué no decirlo, en los comunicados de la Asociación de la Anarquía Ontológica de 1986 y en las descabelladas y acertadas ideas de un cuate apodado hakim Bey.




CUATRO


Proponemos la "desaparición" de las organizaciones, aunque esta desaparición obviamente debería entenderse de forma metafórica. Cuando hablamos de "desaparición", nos referimos a la clandestinidad o más precisamente a la "invisibilidad" de los proyectos locos encarnados en zonas autónomas temporales, que no son otra cosa que enclaves libres y efímeros, sustentados en la praxis conciente y secreta de actividades no mediadas por el espectáculo o la dominación: enclaves cuyas existencias se desarrolllan en ciertos territorios físicos o psíquicos regidos por el deseo. Es justamente en el aspecto perecedero de tales zonas donde radica su eficacia en tanto lugares libres, ya que se desvanecen antes de que la autoridad las aplaste y se reconstituyen en cualquier otro espacio y tiempo cubiertas por un manto protector de "invisibilidad" que permite la realización de cualquier propósito subversivo, ilegal o peligrosamente marginal. el manto de "invisibilidad" se deja caer solamente en el caso extremo de una confrontación final con la dominación y sus agentes, pero hasta mientras, las zonas autónomas temporales proveen la clase de intensificación asociada con la revuelta sin conducir necesariamente a su violencia y sacrificio; es más, en realidad eluden, en la medida de sus posibilidades, el fútil martirio de la confrontación violenta y directa. En síntesis, las zonas autónomas temporales son un ataque no convencional contra las estructuras de control, esencialmente contra las ideas dominantes, y su objetivo es dotarse de espacios con capacidad de permancecer ignorados e "invisibles". En una palabra: no todos tienen que enterarse de todo. Por tanto, se trata de crear organizaciones secretas, o no tan secretas, con fines variados y bajo la lógica de un grupo de afinidad. Dichas organizaciones "invisibles" tendrían que estar orientadas hacia la transformación de la vida cotidiana, hacia la construcción de las relaciones sociales sin dominación en ámbitos micro y hacia la praxis de la libertad mediante la fiesta, el arte y todo lo que tenga que ver con lo lúdico, sin descartar otras actividades de distinto nivel radical. Estos grupos de afinidad podrían conformar redes horizontales y absolutamente descentralizadas y autónomas, pero la idea es no reclutar a nadie ni crear movimiento alguno. Las disciplinas, los estatutos, las declaraciones de principios, el culto al martirio y las militancias, responden al anacronismo anarquista moribundo y desdentado del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX. Por otro lado, en la sociedad existe una cosa llamada servidumbre voluntaria, que consiste en que gran parte de la gente no es libre simplemente por que no quiere serlo. En consecuencia, no estamos de acuerdo con cierta lógica que pretende salvar al mundo y a todos sus habitantes. Planteado de otro modo: no somos quiénes para liberar a nadie.




CINCO


De acuerdo a esta perspectiva, no tiene mucho sentido seguir organizando "encuentros libertarios", pues estos encuentros de hecho se vienen produciendo casi cada día en pequeñito y de forma subterránea. No es que estemos contra los encuentros a mayor escala; lo que planteamos es que si éstos se dan, deberían abandonar la idea de crear un movimiento con estatutos, disciplinas, militancias, etcétera, y a lo sumo nos podríamos encontrar para intercambiar ideas y experiencias en un marco predominantemente festivo, pero tomando en cuenta que todos somos diferentesy que nadie debería obligar a nadie a aceptar algo que no quiera. En última instancia las personas que son felices con la militancia tienen todo el derecho de organizarse y hacer lo que quieran, pero deberían ser más sinceras y dejar de convocar a todos abiertamente a sus encuentros. Esta sinceridad sería más chévere si pondrían a sus encuentros nombres como "Encuentro libertario autoritario" o "Asamblea única y verdadera de la militancia dogmático anarquista".




SEIS


Consideramos necesario abandonar toda pureza ideológica. El anarquismo tendría que emanciparse del materialismo, del ateismo y del banal cientificismo bidimensional del siglo XIX. Los "estados elevados de conciencia" no son meros " fantasmas". El paganismo, los saberes indígenas ancestrales, lo oculto, el politeísmo y las culturas tribales poseen técnicas que pueden ser asimiladas de manera auténticamente anárquica. Sin " estados alterados de conciencia" el anarquismo se consume y se seca en una forma de mezquindad y en un quejoso lamento. Nos vendría bien un tipo práctico de "anarquismo místico" inexorablemente herético y anticlerical, pero exento de cualquier mierda new age. En adición, sería deseable provocar la irrupción de lo maravilloso y de lo extraordinario en la vida cotidiana.




Colectivo Inexistente


Cochabamba


Agosto 2009


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viernes, 22 de mayo de 2009

In memoriam

Abraham Bohórquez. Con el rap en las venas

Hay muchos que mueren tarde y algunos demasiado pronto. Este último es el caso de Abraham Bohórquez, más conocido como “Ukamu y ke”, el lúcido joven aymara alteño que desde el underground se convirtió, sin padrinos y por méritos propios, en lo mejor que ha tenido Bolivia dentro el ámbito del hip-hop.

Con su voz áspera y potente disparaba versos y rimas como una máquina, como un manantial inagotable de palabras en contrapunto con bits -beats- electrónicos, teclados y bases rítmicas diversas que incluían instrumentos de viento andinos y charangos. Así es la música de Abraham: su fraseo vocal, conocido como rap, es simplemente inigualable no sólo por el tono sino también porque incluye en sus creaciones un genial toque vernáculo con varias canciones compuestas en aymara y algunas en quechua.

Sus letras, directas e inteligentes, siempre arrancan sonrisas y emoción, constituyendo un hip-hop alejado del estereotipo del rapero pseudo-pandillero norteamericano, ataviado con cadenas de oro y rodeado de una parafernalia de bufón a sueldo. Abraham siempre estuvo alejado de ese estereotipo comercial. Él rescató las auténticas raíces del aquél ritmo negro surgido del reggae durante los 80 en los barrios marginales de Estados Unidos, para el cual no son necesarios instrumentos o grandes despliegues aparatosos. La voz, la creatividad y la pasión son suficientes, a veces junto a una pista de bits, para crear esta música cadenciosa y poderosa acompañada con mensajes radicales de crítica social.

Abraham amó esta música y grabó dos discos excelentes dejando un tercero a medio hacer. Su creatividad desbordante constituyó un hip-hop versátil y abierto que también recurrió a la cumbia y al ragga muffi, matizado siempre con instrumentos y con toques nacional-populares.

Personalmente tuve la oportunidad de tocar con él un par de veces haciéndole los bits con una batería acústica. Hace sólo dos semanas estábamos juntos aquí en Cochabamba, y mientras los hi-hats, el bombo y la caja emanaban los ritmos base Abraham derrochaba sus conocidos versos inventando también nuevos con su gran capacidad de improvisación durante varias noches inolvidables. Su carisma en el escenario infundía un ardor incontenible y su talento fue reconocido por propios y extraños como cuando Manu Chau y Bersuit -entre otros grandes- lo invitaron a cantar en vivo junto a ellos, o como cuando ciertas instancias le pagaron dos giras por Venezuela y Ecuador.

Quienes lo conocimos directamente coincidimos en afirmar en que él irradiaba una energía inexplicable sin perder nunca la humildad. Su rostro se iluminaba cada que sonreía y su modo especial de carcajear generaba ternura y contagiaba jovialidad. Su trato sencillo y sincero, heredad de sus orígenes aymaras, era una característica especial en su persona, un rasgo que imponía respeto y establecía cariño. Pese a su ascendente fama la jactancia fue algo desconocido para él.

Desbordante de vitalidad, Abraham fue el eje en torno al cual el hip-hop en El Alto y en todo el país salió recientemente a la luz pública con toda su originalidad y fuerza expresiva. Sin embargo este maestro nos ha dejado: el miércoles pasado su cuerpo de 26 años de edad fue hallado sin vida en El Alto y sus restos fueron velados en el centro cultural Wayna Tambo de la ciudad aymara, lugar en el que trabajaba y emitía un programa de radio.

Nos has dejado prematuramente Abraham, hermano del alma. El destino te ha hecho una mala jugada. Pero siempre vivirás en nuestros corazones. Siempre te recordaremos, armado o no de tu micrófono, destilando versos y rimas junto a bits reales o inmanentes. Tu ausencia es irreparable. Tu falta es una catástrofe. No obstante, tu legado es inconmensurable. Ya eres un gran mito trascendente. El mejor cantante de hip-hop del país. Un hito en la música contemporánea de Bolivia. Sé que tu ejemplo inspirará a generaciones enteras durante los próximos decenios. Rindo a tu memoria este pálido homenaje.

huascar.

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